Mes: septiembre 2017

Una historia de La Adaptación

Estoy agobiada. Por la vida en general. Por no poder escribir en particular.

También me agobia el Sr. Natural. Y su pulposidad. Y su nueva guardería. Y su adaptación, de la que os voy a hablar.

Pero, antes retrocedamos unos instantes en el tiempo.

Retrocedamos 2 años. No son instantes, lo sé. Tampoco os pongáis tan quisquillositas.

En ese momento, el Sr. Oh! no había entrado en la guardería municipal. Estábamos como los 9° en la lista de espera. Me dijeron “Espera que seguro que te llamamos”.

Y todavía estoy esperando.

Me decidí por ir a la privada. Me mentalicé, preparé al Sr. Oh, le comí la oreja, que tendría un espacio para él, que qué bonito todo.

Fail.

La adaptación del Sr. Oh! fue un cagarro. Duró semanas, SEMANAS, varias, múltiples, largas y duras semanas. He dicho semanas, marranas. Vamos, que fueron varios meses.

Ahora, hagamos una elipsis temporal hasta el noviembre del año pasado (2016).

El Sr. Natural ya había nacido, se desenmascaró como el pulpo inquieto que es, y yo me puse a trabajar. Montamos un circo, donde él pasó de mano en mano, como la farza monea, con varias agentes involucradas. Todas ellas saben que cuando te agarra, no hay escapatoria.

El Sr. Natural así, todol día

Los meses pasaron, llegó el sorteo de plazas de la guardería municipal y entró. La gente no paraba de repetir que todo esto iba muy bien para que luego al Sr. Natural no le costara nada la adaptación a la guardería.

Los.

Cojones.

Al Sr. Natural la adaptación le está costando. Se piensa que lo vamos hacer al horno. O a la gallega. Cada vez que lo pongo en el carro, 4 patas con ventosas me atrapan y no hay manera. Cuando llegamos al colegio, se me engancha y hace pucheros. Lo pasa mal, porque me echa de menos. O porque nunca me ha tenido lo suficiente para él solo. O porque es porculero y no hay más.

Así que en ello estamos, en plena adaptación del Sr. Natural.

Y las marcas de las ventosas, vosotras ¿cómo las lleváis?

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