Mes: marzo 2016

Testeando: Dodot no cuelga

Esta historia empieza, como todas las grandes historias, con una pequeña dosis de drama.

Gracias a Madresfera, Dodot nos hizo llegar un paquete de Dodot activity con el rediseño de sus pañales. El juego consistía en hacer un test para buscar las 7 diferencias entre el modelo nuevo y el antiguo.

Fueron unos días de esos que, de repente, todo el mundo se acuerda de ti y te empieza a caer trabajo a manotazos. Así que decidimos que, ya que estábamos a puertas de vacaciones lo dejaríamos para entonces.

Iba sacándome trabajo de encima, a ritmo feliz cuando mi ordenador decidió que tenía que cambiar de aires. Dos días antes de las vacaciones, me quedaba petrificada con un ordenador que solo servía de pisapapeles.

Así que, paramos máquinas y para cuando volvieron a arrancar, teníamos en casa un descendiente sediento de juerga.

Al menos, podemos decir que el culo del sr. Oh! ha testeado a la perfección los pañales, así que cuando llegó la hora del test que nos proponía Dodot, ya sabíamos, más o menos, que nos íbamos a encontrar.

Primero, la gran novedad de los pañales es que al distribuir el absorbente en canales independientes, el culo no cae porque el peso se distribuye.

Segundo, también han mejorado los cierres, son más fuertes. Con la versión anterior, tanto el sr. Moderno como yo, como alguna de las abuelas, nos hemos quedado con un velcro en la mano y cara de “joder, que fuerte estoy”. En mi caso lo arreglaba poniendo un bonito remedio de washitape.

Han cambiado el dibujo, pero tampoco es la gran diferencia. Mismo estilo kawaioso-mono, que solo me sirve para decirle al sr. Oh “mira, viene a vernos el leon, gruuuuaaaaar” y él me mire con cara de “mama, tómate vacaciones”.

El algodón interior, ha pasado de una especie de rejilla a una capa más parecida a un protector absorbente. Un acierto, a mi entender.

Dodot recomienda que para el test aproveches que la descendencia duerma. Ejem, ejem. Nosotros sabíamos que era imposible, así que mientras trampeábamos las vacaciones encontramos el momento para hacer el test. Como estamos con el lío de hacernos youtubers, dijimos “hacemos un vídeo y así se ve todo el proceso”.

Y en eso que nos ponemos a rodar y blabla blibli. Cuando acabamos la primera parte y vemos que no se ha grabado NADA. Habiendo gastado TODO el tinte, perdiendo una toma en la que el sr. Oh no se le ocurre otra cosa que meter las manos en el tinte.

Pánico.

Caos.

Drama.

Emoji de Munch.

¿Y ahora que hacemos?

Pues a correr. Decidimos tirar para adelante, segunda parte, hacemos las fotos y…

No hay fotos.

Pánico.

Caos.

Drama.

Emoji de Munch.

¿Y ahora que hacemos?

Pues deberíamos habernos ido de vacaciones, pero cambiamos de cámara. Y acabamos lo que habíamos empezado, con moderado éxito, porque esta cámara también murió, eventualmente.

Con todo, nos lo pasamos los tres muy bien, con el test, aunque ya hubiéramos testeado con la ayuda del aparato digestivo del sr. Oh la diferencia notable de los nuevos pañales.

¿Queréis buscar las 7 diferencias?

IMG_20160328_115040

Levemente se puede apreciar la diferencia en la forma de ambos pañales plegados. Pero podemos ver que han pasado de unas ilustraciones monas a unas con el kawaii subido, algunas variaciones en el diseño gráfico de la cintura, nueva distribución del logo, esas cositas. La misma gama cromática.

IMG_20160328_115110

Procedemos a mojarlos, habiendo volcado previamente todo el tinte en una toma perdida para siempre. Solo observando como absorbe uno y otro, ya se ven claras diferencias. En el antiguo, algunas gotas quedan en la superficie y no llegan a desaparecer si no se mueve. Así que asumimos que algunas gotas queda en el culete, hasta que se mueve y otra zona del pañal la absorbe.

IMG_20160328_114959

Tres minutos después, en la superficie del antiguo, a la izquierda de la imagen, quedan gotas y el de la derecha, está más seco. Que no seco seco, pero sí se transfiere menos humedad a la superficie.

IMG_20160328_115524

Procedemos a cortar por la mitad el modelo antiguo para ver como se ha distribuido el líquido teñido de azul en el absorbente.

IMG_20160328_115646

Y cortamos el nuevo. Mis manos iban teñidas de azul desde que el sr. Oh decidió chapotear en tinte. Algunos capítulos atrás.

IMG_20160328_115703_1

Se puede observar levemente el lío que teníamos a estas alturas.

IMG_20160328_115844

¡Tachan! El absorvente del modelo antiguo nos lía una buena. El peso está en el centro y por lo tanto, como pesa se deforma como una media luna. El modelo nuevo, tiene unos preciosos canelones azules y el lío al cortar ha sido menor, que no inexistente.

El tema es que, a mi parecer, porque el auténtico protagonista del test en vivo es el sr. Oh y de momento habla pero no se le entiende na’a, me ha gustado más el nuevo para el día y para las aguas mayores, me encanta este eufemismo, que para la noche. Pero es que el sr. Oh es un grifo abierto.

En resumen, es evidente que ha habido un gran trabajo de innovación con los Dodot activity y me pregunto que será del resto de la gama.

Y vosotras ¿haréis que vuestras descendencias testeen en sus culos los Dodot activity?

Anuncios

#3. De paseo por: Kore Kara Japón

Esta semana venimos con una actividad más urbanita que las anteriores. Vamos al Kore Kara Japón.

Es un evento con diversas actividades en las que podéis participar progenitores y descendencias. Y sobretodo, podéis comer delicias niponas, que a la HipsterFamily nos encantan, participando en el sorteo de tickets para los mejores restaurantes japoneses de la ciudad y degustando algunos platos en vivo.

Kore Kara Japón se celebra en conmemoración de los afectados y víctimas del terremoto y tsunami del 11 de marzo de 2011 en parte de la costa del Pacífico japonesa.

Para los curiosos, kore significa “aquí” y kara “desde”. Así que viene a traducirse como “Desde aquí” Japón.

Durante el festival podéis ver proyecciones de anime para todos los públicos, no me vengáis ahora con el que el anime es sexo y sangre, hay demostraciones de diferentes artes marciales, talleres de origami, shogi y una infinidad de actividades.

Toda la información la encontraréis en su web, Kore Kara Japón, cada año varían y amplían agenda y actividades. Cabe destacar que aunque hay un lugar físico para el festival, las actividades se llevan a cabo en diferentes ubicaciones, para algunas hay que inscribirse con anterioridad.

Dejando de lado todo esto, si os gusta Japón es una actividad perfecta para pasar la mañana o tarde con las descendencias. A los niños les suele encantar que les escriban el nombre en japonés, aunque a mi que me escriban el nombre en japonés me parece una chorrada.

En la web podéis ver los avances de la zona afectada, me parece una de las secciones más interesantes del sitio web.

Off-topic

Como nota personal, me siento especialmente vinculada a lo que se vivió en Japón por aquellas fechas. El 11 de marzo de 2011 a las 7h salía de Barcelona hacia Japón, con una escala en París (CDG) donde nada más bajar del avión, una pantalla de unas 80.000 pulgadas me recibía con imágenes de Japón arrasado, parecía que me obligarían a dar media vuelta, pero finalmente embarqué en un vuelo destino Tokyo (HND) a las 13h, donde aterrizamos en un aeropuerto semi-inundado a la 9h del 12 de marzo.

Y vosotras ¿os venís al Kore Kara Japón el año que viene?

La conciliación

El tema de la conciliación laboral me toca los ovarios. Así lo suelto en la primera línea.

Siempre que se habla de si mamá concilia, papá concilia, su-puta-madre concilia, me hierve la sangre. Gracias al Salvados de domingo (13 de marzo de 2016), El milagro de la conciliación (#ElMilagrodeConciliar) vamos a estar toda la semana escuchando noticias baratas sobre el tema.

Las imagen pertence a Atresmedia

Las imagen pertenece a Atresmedia.

Creo en la conciliación, creo que con la reforma horaria este país funcionaría mejor, mi ciudad funcionaría mejor, mi barrio funcionaría mejor, mi entorno funcionaría mejor, yo funcionaría mejor. Pero no creo en la sociedad. Ni en los individuos particulares.

Me toca los ovarios que salga una psicóloga hablando de los beneficios de conciliar y que todos abramos la boca un palmo y digamos “¡oooh!, es cierto, todo funciona mejor cuando tus horarios son otros” y mañana a seguir dejando que te den por culo. Que la psicóloga lo explicó de matrícula, no me meto con ella.

Me jode soberanamente que siempre se hable de conciliar desde el punto de vista del que tiene un trabajo en oficina, en investigación, como profesor, como funcionario, porque hay miles y millones de empleados que trabajan en comercio, en turismo y en restauración. Y cuando digo comercio me refiero al cajero del súper que pasa los 40, me refiero a la vendedora de telefonía que está llegando a los 30, a esa gente que va a bajar la persiana, como pronto a las 20:30, si no hay un cliente tocapelotas que entra a las 20:25 y te pone una reclamación a consumo por decirle que no lo vas a atender, a quienes aún les queda por delante fregar, arquear y reponer para el día siguiente y van a salir a las 21:15, sin que nadie les pague esos 45 minutos que son por la cara. Me refiero a esos que van a llegar a su casa a las 22:00. Eso como pronto.

No creo que la conciliación sea posible porque a ese cliente que entra a 5 minutos de cerrar la tienda le suda los cojones que te vayas a tu casa o no.

Me jode que no se hable de la conciliación como autónoma. Porque ningún autónomo, que llegue a final de mes, trabaja solo las normativas 40 horas semanales.

La conciliación no empieza el día que eres madre o padre, porque te caes del guindo, empieza en el primer trabajo en el que te pillan. A entender, que si tu primer curro es de repartidor de pizza pues vas a hacer un horario de mierda, pero si vas a trabajar como auxiliar de administración, sí que puedes empezar a luchar por tu conciliación, aunque tengas 21 y no tengas ni hijos ni problemas. Pero no lo vas a hacer porque tal y como están las cosas, solo falta que te echen. Conciliar no es solo entre la vida laboral y la familiar, es entre la vida laboral y lo que te salga de las narices hacer cuando sales de la oficina.

No creo que la conciliación sea posible porque no nos atrevemos a levantar la voz.

El sr. Moderno no ha perdido ni uno ni dos trabajos por callarse, los ha perdido por ser el típico tocapelotas que dice que él no se queda hasta las 8 porque quede bien delante de la cúpula directiva. En uno de sus trabajos, le dieron puerta por reclamar que esos 15 minutos extra que tienes que hacer en el comercio, gratis, se incluyeran en el horario que establecía su contrato. Se quedó solo, ninguno de sus compañeros lo apoyó. Los mismos compañeros que, en la trastienda, se quejaban por salir tarde, las condiciones, la presión y los objetivos imposibles.

No creo que la conciliación sea posible porque a mi vecino le suda la polla poner la televisión a volumen 25 a las 23:30, porque a tu vecino le suda la polla tu descanso y a ti el suyo.

No creo que la conciliación sea posible porque el bar más famoso de mi barrio cierra a las 2:00 de la madrugada cada-día-del-mundo, sin ser ni un pub ni una discoteca.

No creo que la conciliación sea posible porque los mismos que alucinan con los horarios suecos, en verano están con los niños en la puta calle hasta las 3 AM, “porque se está algo más fresquito”, “porque en casa hace demasiado calor”, “porque durante el día no se puede vivir”, “porque es verano”.

No creo que la conciliación sea posible porque se acusa con el dedo a los políticos, como si lo que tenían nuestros padres fuera concedido por el espíritu santo y no por las huelgas del 76 y siguientes.

No creo que la conciliación sea posible porque cuando voy a una entrevista y digo qué horario me gustaría hacer, arrugan el morro. Porque tengo que negociar cuando hago un proyecto presencial para no tener 2 absurdas horas a mediodía, porque tengo que ponerme borde y salir a las 18:00 aunque me cueste que no me vuelvan a llamar, cuando el cliente ha pasado cambios a las 17:55. Porque me molestan los “repasitos” cuando estoy con el tupper en la mano.

No creo que la conciliación sea posible porque tener un niño molesta.

No creo que la conciliación sea posible porque tengo un cliente me escribe al Whatsapp un viernes a las 22:00 preguntando si puede hablar conmigo el sábado o domingo. Porque (potenciales) clientes se han enfadado por no contestar inmediatamente un e-mail a las 20:00. Porque cierro el ordenador a las 15:00.

No creo que la conciliación sea posible porque la conciliación propia está bien, pero la ajena molesta. Porque nos vendemos al postor más barato con tal de tener trabajo ya, y acuérdate de dar las gracias.

No creo que la conciliación sea posible hoy.

Y vosotras ¿qué conciliais?

Una escapada ideal

Si algo ha hecho a en el último año el sr. Moderno es viajar por España. Y alojarse en hoteles, muchos hoteles. De hecho él podría tener un blog sobre hoteles, con su valoración, en especial de la WiFi porque ha sido requisito indispensable para comunicarnos via Hangout y que el sr. Oh le viera la cara, por aquello de creer que su padre era una proyección plana y tal.

En todo esto Booking era un referente para él, que es usuario Genius. Después de complicarse la vida en otras plataformas y comparadores, acabó ahí.

De sus idas y venidas siempre volvía diciendo que “a tal sitio iremos en familia”, “a tal otro no”, “a aquel de por allí quizás cuando el sr. Oh sea más mayor”. De un sitio del que siempre volvía encantado era de Asturias. De hecho, este pasado verano teníamos toda la ruta asturiana planeada cuando nos salió otra propuesta y decidimos cancelar la idea para huir a otro destino, igualmente a menos grados de los que estábamos en Barcelona.

La oportunidad de ir a Asturias parece idílica con un alojamiento como el de Las Villas de Cué. Unos apartamentos con buena ubicación para ir a que el sr. Oh experimente con la arena limpia y chapotee por primera vez en las aguas del Golfo de Vizcaya, que para nosotros meter los pies en agua es como hacerse un selfie, si no lo haces, no has estado allí. El sr. Moderno, en sus viajes siempre cuenta que cruzaba caminos cercanos a la costa desde donde se veían playas tranquilas y bastante solitarias, que las 4 veces que hemos ido a la playa por aquí el sr. Oh se ha agobiado bastante con la gente. Porque otra cosa no, pero en Barcelona levantas una piedra en la playa y te salen 3 haciendo de lagartija al sol, cosa que en Asturias pues como que no hay cola para tener un sitio en la arena.

Además, los apartamentos de Las Villas tienen jardín privado, vamos que nos lo ponen en bandeja para que el sr. Oh vaya a hacer el burro con sus coches, porque ahora le apasiona ir corriendo mientras dice brum brum, un espacio para que se desfogue, que no costará mucho porque seguramente tendría más espacio en el apartamento del que dispone en casa. Y sin tantos impedimentos, que aquí entre una cosa y la otra, en lugar de una sala de estar-comedor tenemos un circuito de psicomotricidad que ya quisieran en muchas escoletas.

La imagen pertenece a Booking, a quien se la he cogido prestada sin avisar porque con mis sentimientos no se juega.

La imagen pertenece a Booking.com, a quien se la he cogido prestada sin avisar porque con mis sentimientos no se juega.

Pero vamos, que además van y te plantan imágenes como esta, que te quedas así como medio alelá y te imaginas allí, poniendo la mente en blanco y el cuerpo al fresquito mientras te tomas un zumo de esos naturales, porque no me puedo imaginar tomando un vinito, cosas de la lactancia que ahora no van a estropearnos el cuadro.

Vamos que el sitio lo tiene todo, ¿para desconectar? No, ¡para no querer volver a casa! Que si ubicado cerca de la playa de Cué, que si un espacio modernis, que si jardín privado, que si terraza amueblada, que si aparcamiento gratuito… Es demasiado bonito para ser verdad, seguramente sea el decorado de una película.

Booking organiza para Madresfera un concurso exprés para una escapada idílica en familia.

Y vosotras ¿a dónde os escaparíais?

Excursión #2: Empezamos el camí de l’aigua

¡Yuju! Estamos a aquí de nuevo, ha sido una semana larga y compleja, sin embargo hemos conseguido llegar al viernes vivos. Como dice el sr. Oh en momentos de exultante alegría: ¡yuuuuu!

Esta semana nos hemos ido a recorrer el camí de l’aigua (el camino del agua) que empieza en Montcada y lleva hasta las profundidades de Barcelona, ya que se convierte en el Rec Comtal que actualmente pasa bajo suelo. Vamos que Barna está hecha un gruyere de caminos secretos, estaciones abandonadas y antiguas galerías comerciales.

El tema del camí de l’aigua da para bastante, sobretodo para hacerse a la idea de como se abastencía la ciudad, los pasos que seguía el agua hasta Barcelona, pasando por diferentes puntos de distribución para acabar desembocando en el Rec, que, sinceramente, imagino bastante parecido a río Ank de Ank-Morpork una vez entraba en la ciudad.

Es una excursión sencilla, que para un caminador incipiente es un paseo suave y bastante entretenido, vamos que sin descendencia lo tenéis visto en 30 minutos y con pequeño walker babeante podéis pegaros 1 horita bien maja. Además, aunque no aparece en el vídeo, al final del parque hay un mini parque infantil con tobogán.

Hay sitio para aparcar cerca y también se puede llegar en Cercanías bajando en Montcada bifurcació.

Una última actualización. Han salido noticias de que en las obras del CC Glòries han encontrado un nuevo tramo del camino.

Esperamos que esta excursión os de alguna idea de escapada dominguera. Si tenéis cualquier comentario sobre el camí o habéis encontrado el famoso capítulo de Cuatro Milenio sobre el tramo que une la Casa de Trinitat Vella con la de Trinitat Nova, estaremos encantados de verlo y comentarlo.

Y vosotras ¿conocíais el camí de l’aigua?

¡Ah! Y si os ha gustado, dadle un puñito arriba, hacer like suma puntos de carisma 😉

El hambre

Hay tres tipos de zombi:

  1. El clásico, el zombi americano, el que no corre mucho pero es como aquel novio pesado, por insistencia consigue lo que se propone.
  2. El rápido, el europeo, que corre que se las pela.
  3. El sr. Oh cuando tiene hambre.
"Soy una monada de zombi come tetas"

“Soy una monada de zombi come tetas”

Amiguitas, el problema del sr. Oh! no es que el hambre sea insaciable o que tenga capacidad estomacal para devorar huracanes. Es que pasa de 0 a 100.000 en 0,0 fracciones de nanosegundo. Puede estar tan feliz jugando con sus coches, cuando, sin previo aviso, se convierte en una fiera sedienta, mete las manos heladas bajo mi camiseta y se ciega en busca del chupito tetil definitivo.

Sin piedad.

¡No para hasta conseguirlo! Algunos días de invierno, cuando llevaba más capas de ropa, me ha lanzado ¡hasta dentelladas!, dentelladas de 4 dientes, pero dentelladas después de todo, mientras yo huía sentada en el suelo marcha atrás y él me perseguía por el comedor como bebé gateador profesional en velocidad match 3 con la boca abierta dispuesto a succionarme la vida.

A veces lo hemos solucionado ofreciéndole algo de pecho, mientras lo sostengo con un brazo que se me ha puesto como el brazo con el que Hulk se hace gallardas a base de aguantar un salmonete de 11 kilos chupeteador de tetas, mientras que con la mano libre rebusco en busca de comida pre-preparada apta para herederos de 12 a 18 meses.

Según la hora del día en que le ataque el virus zombi, puedo cocinar algo caliente y básico mientras un koala roe mis piernas y me maldice las criadillas en su propio idioma.

Porque, señoras cuando el hambre ataca, no hay compasión hacia vuestras dos personalidades. De hecho, el sr. Oh es tan TROLL, que puedes haberte pasado la tarde con un bol de fruta pelada y cortada a su alcance, mientras él, reiteradamente, vaya rechazándola. Para que, llegado el momento exacto en que decides comerte tú la fruta que él no quería y hayas ingerido el último bocado, veas como un bebé, que normalmente avanza en paso errático, se lance con decisión cirujana sobre el bol, para comprobar que ha quedado vacío y catapultarlo furibundo, porque se acaba de dar cuenta que tenía hambre y no un hambre progresiva y pacífica, no. Un hambre brutal activada por el virus zombi. Y, obviamente, se lanza a tu pechugamen, para sacar lo que pueda de ellas.

¡Qué bonita es la lactancia a demanda!

Y a vosotras ¿os atacan los zombis?

Excursión #1: Vamos al Tren del Parc de l’Oreneta

Ha pasado febrero y no he podido escribir una línea. Mientras encuentro la manera de poner mis ideas en orden, vengo a hacer un anuncio: nos hemos hecho youtubers, y yo con estos pelos.

Ya que nuestros fines de semana se han convertido en una vorágine de idas y venidas con un sr. Oh que no gusta de los espacios pequeños y cerrados, ¿por qué no enseñaros esas pequeñas cosas que se pueden hacer con un niño de 18 meses en Barcelona?

Seamos sinceros, ni el sr. Moderno ni yo somos unos grandes presentadores y delante de la cámara no valemos un pimiento nos cortamos bastante, pero la idea salió de sopetón a golpe de “¿y si grabamos un vídeo?”, seguramente víctimas de la privación de sueño y la enajenación mental, nos pareció buena idea.

Cuando nació el sr. Oh conocíamos vagamente el Parc de l’Oreneta (Parque de la Golondrina), la verdad es que poco se nos había pedido allí, pero con Oh intentamos buscar cosas para salir de casa e hicimos nuestra primera incursión. Resultó que el parque es poco carrito-friendly pero llevamos el porteo y pudimos pasear bastante. En realidad se lo cataloga de bosque urbano.

Fue entonces que vimos por primera vez que el parque tiene esta atracción.

El tren del Parc de l’Oreneta

El tren del Parque de la Golondrina

Se trata de un circuito de trenes que funcionan con vapor y diesel, decidimos postergar la experiencia a algún momento en el futuro en que el sr. Oh tuviera un poco más de movilidad, al menos que se sentara.

En julio de 2015, creo, decidimos hacer el intento sin pensar en comprobar horarios y nos lo encontramos cerrado, casi todo el parque estaba VACIO. Así que en febrero hicimos nuestro segundo intento. Confesaré ahora que en esta segunda ocasión tampoco miramos los horarios, somos unos intrépidos aventureros viendo al filo. Y por pura chiripa se nos ocurrió hacer la excursión en domingo. Porque resulta que el circuito solo funciona en domingo y festivos.

El tren lo gestiona una asociación de frikis apasionados del tren a escala y tripulado bajo el nombre de Centre d’Estudis – Modelisme Vapor Barcelona (Centro de Estudios – Modelismo Vapor Barcelona). Y hay que agradecerles el esfuerzo porque es algo que hacen en su tiempo libre, por amor a los trenes, vaya que lo hacen porque son unos frikis.

La entrada cuesta 1,50 € para mayores de 1 año, en mi opinión, absolutamente personal e intransferible, no tendría que cobrar entrada hasta los 2 años. La entrada es un cartoncillo que imita los antiguos billetes de tren, al acceder al tren un revisor pica el billete y te lo quedas de recuerdo.

El horario es de 11:00 a 14:00 h, cosa que a nosotros que nos hemos vuelto europeos nos fue muy bien, llegamos bien pronto, dimos un paseo, jugamos en el parque y allí estuvimos listos para subir al segundo tren. El sitio se pone a reventar bastante temprano, así que yo recomendaría llegar pronto, aunque no es ninguna locura, quizás en la cola veas pasar 3 o 4 trenes, muchas familias suben y bajan varias veces, pagando 1,50 € cada vez. El sitio está poco comunicado por transporte público, no hay metro, y hay que caminar un buen trecho desde la parada de autobús, pero no vamos a ir a un parque y que nos dé pereza subir andando, ¿no? Cabe recordar que Barcelona plana, plana, no es y que el parque está en Collserola, en esa zona de Barcelona que tiene pendientes de más del 20%.

Recomendamos entrar directamente al parque por el acceso superior, si vais con carritos.

Podéis encontrar más información en la web de la asociación. Y en guíaBCN.

Nuestra experiencia fue grata. Aunque el sr. Oh no lo disfrutó demasiado, estaba inquieto, fue imposible que se sentara en el asiento e hizo todo el viaje bien fuera sentado en mis rodillas, intentando bajarse del tren en marcha o apaparrado a mi. Durante el viaje te cruzas con otros trenes tripulados por otros miembros de la asociación que van vacíos, no sé si para amenizar el viaje o para poner las máquinas a punto. El entrono es agradable, se recorren 636 metros atravesando y serpenteando bosque. En verano, cuando visitamos el parque había insectos como puños y hacía un calor del copón, recomendamos ropa fresca y after-bite. Allí no hay venta de agua y refrescos, así que id preparados. Cierto es que en el parque hemos visto lo que parece un bar, pero siempre está cerrado. Sé que en el acceso inferior hay un restaurante, pero no es como para ir un momentito a comprar un agua mientras haces la cola.

El parque tiene muchas más actividades, pero esta entrada se refiere a la excursión al tren. Quizás en un futuro hagamos otra entrada sobre los paseos en poni o sobre el estanque escondido.

Comentario absolutamente off-topic: Por casualidad, una temporada trabajé con una start-up con sede a pocas calles del parque y conocía la zona. Si de lunes a viernes cuesta bastante aparcar, imaginaos en fin de semana como se pone. Además, muy cerca, se encuentra el gimnasio municipal de Can Caralleu, de esos gimnasios con piscina y pistas de tenis, hay una residencia de estudiantes enorme justo en frente y un millón de casitas unifamiliares adosadas. En resumen, que está en el culo de la montaña y que necesitas el coche hasta para ir a comprar el pan.

Y vosotras ¿vais a montar en tren?