El karma viajero

Ha llegado el momento de confesar que soy madre soltera a mes parcial.

No es que el sr. Moderno y yo hayamos decidido volar en direcciones opuestas, es que él viaja varias semanas y meses al año. Mientras yo me chupo unas semanas majísimas de solterío maternal a solas con el sr. Oh.

Sí, mi vida es superenvidiable.

Pero esta situación, que puede parecer fruto de la casualidad y el destino, debido a la trayectoria laboral del aquí hipster viajero, no es así.

Remontémonos al inicio del S.XXI. Éramos jóvenes y precarios. A principios de los 2000 yo estaba estudiando, era una época boyante en becas y proyectos internacionales, la gente empezaba a lanzarse a las oportunidades en otros países, había lo que se llamaba movilidad internacional. Hoy lo llaman emigrar. Ahí estaba yo, saltando de trabajo en trabajo de ETT, para ganar 4 euros miserables.

En ese entonces, yo desprendía morro. Solo faltaba que alguien me dijera que se iba con una beca de 3 semanas a Siberia para que le hiciera sacar la agenda y ver que fin de semana podía plantarme en su casa, de gratis.

Así repetidamente me plantaba en diferentes destinos europeos y decía adiós con la manita al sr. Moderno sin ningún remordimiento por dejarlo to’o tira’o. Fin de semana sí, 4 días también.

A ese “echarle morro” le llamamos “Air Papallona” (Air Mariposa en castellano). Londres, Estrasburgo, Torino, Setê… daba igual el lugar mientras hubiera techo.

Cuando se acabaron las becas, encontré trabajo de tardes en un estudio y ahorré, para marcharme 45 días a recorrer Perú. Me planté en casa de cierta conocida blogger y me llevó de paseo de punta a punta del país. De nuevo, dejando al sr. Moderno en casa.

A la vuelta decidí estudiar otro curso, mientras trabajaba, allí salió la oportunidad de una, muy mal pagada, beca en Gales. ¿Qué se le ha perdido a nadie en Gales? Nada, pero ahí estaba la beca, haciéndome ojitos desde el otro lado del tablón de anuncios. Me apunté y me la dieron. Entonces el sr. Moderno y yo ya vivíamos juntos, pero hice las maletas sin sombra de duda y me fui a pasar 6, aburridos, meses, al país con mayor tasa de embarazo adolescente de Europa.

Pocos años más tarde, volvieron las becas y, coincidiendo con un famoso terremoto, para más gracia de la anécdota, me fuí a Japón, a dormir en un futón compartido en casa de mi mejor amiga. Asalté a la que era mi jefa y le dije que tenía que darme vacaciones sí o sí en pleno marzo, compré el billete in extremis y me fui. Dejando, no por última vez, al sr. Moderno en casa haciendo de corresponsal de terremotos, con una familia, amigos y jefa atacados del corazón por unas noticias sensacionalistas que hablaban de Japón como si hubiera sido engullido por un tsunami radioactivo.

Han habido más viajes, pero estos son los más destacables, los que el karma se ha ido apuntando en una moleskine con hermosa caligrafía, sin prisa, mojando la punta de la pluma en tinta china. Mientras el sr. Moderno aceptaba mis idas y venidas con aparente normalidad.

Unos meses más tarde, el sr. Moderno empezó a trabajar en un proyecto de una empresa de telefonía en colaboración con una empresa que usa una manzana como logo. Estábamos contentos y felices, sin tener en cuenta que su trabajo era en diferentes centros de Barcelona a Alicante pasando por Zaragoza. Cada semana. Y alguna que otra semana se iba de formación a Munich.

Ahora era él quien decía adiós con la manita y me dejaba to’a tira’a. Yéndose con una sonrisa.

No es que el sr. Oh esté enfadado, es que desde que camina vive ahí apaparrado.

El sr. Oh no está enfadado, es que, desde que camina, vive ahí apaparrado.

Pasaron los meses y el proyectó cerró. Ambos seguimos dando tumbos, ya no tan jóvenes pero todavía precarios. Y algunos de los trabajos que tendría le llevarían a seguir haciendo cortos viajes de pocos días por la geografía española, nada excesivamente destacable.

Entonces nació el sr. Oh y las cosas empezaron a encajar de otra manera. El sr. Moderno consiguió este trabajo donde sabíamos que viajaría bastante. Y yo me enfrentaría, por primera vez a la maternidad soltera.

Y ahí sí, señoras, que el karma puso la libreta encima de la mesa y, con una sonrisa digna de Cheshire, dijo “vas a flipar” y poco a poco, con pasmosa lentitud, va tachando todos los viajes en los que yo me fui a dar vueltas por ciudades extranjeras. Mientras el sr. Moderno se recorre semana a semana ciudades y pueblitos españoles, desde microfundos de Galicia hasta nanopueblos de Murcia, volviendo solamente los fines de semana.

La conclusión, amiguitas, es que el karma no olvida. Y se las guarda para cuando más pica.

Y vosotras ¿habéis tenido karma viajero?

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15 comments

  1. Pues hija yo también soy madre soltera un par de veces al mes y sinceramente lo odio. Porque claro eso de saber que alguien está preparando la cena mientras yo baño a los niños, o por las mañanas tener a alguien que prepare los bocatas del cole y los desayunos, pues la verdad da mucha tranquilidad, jajajaj
    Un besote.

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  2. De karma nada. Cuando tú te ibas por ahí de parranda el señor Moderno se quedaría tumbarrado en el sofá y saliendo con los colegones más agusto que un arbusto.

    Quedarse con el mochuelo de madre soltera no es karma. Es una putada (lo dice una con conocimiento de causa, que lleva 2 años soltera de lunes a viernes).

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    1. ¡Qué va! Si el sr. Moderno y yo somos de esas parejas que estamos pegadas con Locktite, ande iba uno, iba la otra. Seguro que se quedaba todo aburrido.
      De momento, desgraciadamente, no me voy a tener que preocupar por el karma viajero en una temporadita 😦
      Por cierto, lo de estar de soltera periódica decimal por 2 años, me parece un putadón.

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  3. Hola! Yo soy mamá soltera tiempo completo desde que me enteré que iba a ser mamá! Lo único que puedo decirte es que… disfrutes del tiempo juntos con el Sr Oh! Nada más lindo que transformar el karma viajero en tiempo compartido 🙂
    Te invito a visitar mi blog y te sigo leyendo pronto!
    Un abrazo desde Buenos Aires. 🙂

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  4. Madre mía! Pero no pasa res, a disfrutar de lo que hay 🙂 Y mucho más en la ciudad hermosa de Barcelona ❤ Muy bonito blog! Moltes gracies y saludos!

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