La vida con Angustias

Este post ha sido escrito, reescrito y borrado. He vuelto a empezar unas 500 veces. Al final, un día, acepté lo que está pasando como parte de nuestras vidas y las palabras empezaron a formarse en mi cabeza.

He estado muchos meses enfadada con el mundo y eso no me dejaba escribir.

Hace 10 meses, cuando el sr. Oh! tenía poco más de 4, la sra. Angustias llamó a la puerta. Era un lunes noche.

Parece ser que la sra. Angustias se enteró tarde del nacimiento del sr. Oh! y vino a verlo sin perder un minuto más. “¡Qué horrible ofensa he cometido no viniendo hasta hoy!”, como estábamos muy sorprendidos de ver a la sra. Angustias en el umbral de la puerta, con su traje de pata de gallo decorado con unos largos collares tintineantes, su sombrero de viaje y las maletas, a esas horas de la noche, la dejamos pasar. “No pasa nada”, le dijimos.

Ilusos.

Esa terrible noche en que llegó Angus, insistió en que tenía que ver al sr. Oh. No le dejábamos porque ya dormía. Pero el sr. Oh la oyó y empezó a llorar. Y llorar. Y llorar. Hoy sigue llorando.

Sí, señoras, la sra. Angustias llegó para no irse. Quizás no sepáis quien es, su nombre completo es Excelentísima Archiduquesa Angustias Dolores de Separación Tormentosos. Tal vez haya pasado también por vuestra casa. Tal vez se haya quedado, como en nuestro caso, para siempre.

Sé que me váis a decir que la Angustia de Separación, así en mayúsculas porque lo merece, tal es su embergadura, no es el peor de los males. Que la Angustia no es permanente. Que viene y va. Que tiene picos.

Siento desilusionaros, pero no siempre es así.

Hay descendientes que viven una Angustia brutal, aguda, extrema, permanente. Y el sr. Oh es uno de ellos. Se diferencia en intensidad y duración. Una angustia normal, tiene épocas más agudas que otras. Pero da tregua. En un caso de Angustia, no hay descanso. Cada día es tan duro como el anterior.

¿Qué es la Angustia de Separación?

Es el desconsuelo extremo del descendiente ante la separación de la figura maternal. Lo mal llamado mamitis. Día y noche, no tener a la madre en contacto permanente es la peor de las torturas. Y el contacto con ella también lo es. Cuando se vea separado de la madre dará golpes y puñetazos, llorará, exigirá, gritará. Cuando se vea en brazos de la madre hará lo mismo en un intento de desahogar sus penas.

Que no llore cuando no está con la madre no quiere decir que esté mejor, quiere decir que se aguanta. Reserva energías para decirle a la madre todo lo que opina sobre ese abandono. Sea largo o microsegundos.

Las noches serán largas porque sale de los ciclos de sueño sin caer en el siguiente para asegurarse de que la madre sigue ahí. Si la madre sigue ahí llorará para llamarla. Y si la madre no sigue ahí, llorará para llamarla igualmente. En nuestro caso el equilibrio se basa en horas de “descanso” en colecho y otros periodos de “descanso” alejados.

Estas largas noches implicarán que viva cansado y somnoliento. Lo que hará que no sea participativo de juegos y otras actividades.

Que me váis a decir que es peor un descendiente de alta demanda. Pues sí. O no. No lo sé. Solo tenemos la experiencia en primera persona de la vida con Angus.

Esa primera noche que Angustias llegó a casa, el sr. Oh se despertó cada 45 minutos, lloraba 15 minutos y volvía a dormir 45. La noche se hizo larga. La primera de muchas, porque a Angus le gusta dormir con nosotros, lo del colecho le ha molado.

Angustia de separación © Hipsterbebe 2015

¿Qué se puede hacer en casos de Angustia de Separación?

En esta primera entrega os voy a dar 3 consejos:

  1. Rendíos a lo inevitable, si ha llegado, es para quedarse. Toda resistencia es futil y una pérdida de energías, creedme que las váis a necesitar todas. Los días serán largos, las horas de sueño escasas.
  2. Haceos con un pack de amigas, de esas que aguntan kilos de drama. Yo tengo 2 que han aguantado y aguantan vía Whatsapp todo el drama del mundo y, de momento, no me han mandado al cuerno, aunque sé que tienen ganas. Y una tiene un descendiente de alta demanda. Doble hit combo.
  3. No esperéis momentos de calma y luz. No habrá la consolación del abrazo. No habrá calma tras la tormenta. No habrá un momento en que apoye su cabeza en vuestro pecho y se quede dormido.

Y vosotras ¿conocéis a Angustias?

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9 comments

  1. A mi nunca me ha pasado, por lo menos no tan exagerado. Es verdad que hasta hace bien poco mis hijos no consentían separarse de mi ni un sólo segundo aunque fuesen a quedarse con un familiar sólo el rato de la guardería o del cole, pero si les he tenido que dejar alguna vez con los abuelos por pura necesidad lo pasaban realmente mal.
    Supongo que lo peor es lo de no descansar por las noches, es que lo de no dormir saca de quicio a cualquiera.
    No se si hay algo que te pudiera decir para animarte, supongo que lo único que te puede ayudar a sobrellevarlo es el enorme cariño a tu peque y pensar que un día cumplirá 15 años y ya no querra meterse en tu cama, jejejej.
    Mucho animo y un abrazo enorme.

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    1. Ay, Patuquera, ¡cómo sabes lo de las noches! En esos momentos somos carne de culebrón.

      No te preocupes, que el peor se los baches yo lo he superado, ahora le queda al sr. Moderno dar ese paso.

      Ya lo explicaré, pero el sr. Oh se queda muchos días unas horas con las abuelas, no hay más remedio. Y la cosa también ha evolucionado mucho por ahí.

      Te puedo decir, por lo que hemos leído del tema, que si lo exteriorizan es mejor. Por suerte con 15 años, seguro que lo que buscan es más libertad y menos brazos.

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  2. Uf, después de leerte no me quejaré más de mis tres años y medio con varios despertares nocturnos. Afortunadamente mis peques no han sufrido la angustia de separación. Y, menos mal, porque leyéndote estoy angustiada hasta yo. Qué duro tanto llanto. Yo firmo el colecho, pero que aún con todo siga llorando… ¿Para qué le abriste la puerta a la Sra. Angustias? Un abrazo

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  3. Fíjate qué revelador es tu post. Nosotros llevamos dos semanas en las que el pollo está inaguantable. Sólo quiere que YO lo coja en brazos, que YO lo lleve de paseo,… y yo, ignorante de mi pensaba: “serán los dientes”, “será la tripa”. Con lo que cuentas puede que la Angus también haya llegado a nuestra casa.

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    1. Aix! Será que los morlaquens rubios son la perdición de tita Angus. Nosotros hemos pasado lo mismo, será X factor y, luego, será tal otro, pero no, hija, no. Es la Angus. Espero que vuestro caso sea de los transitorios.
      A ver si sigo en racha, puedo escribir algo más del tema y te ayuda en algo, que para eso expongo mis entrañas.

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