El fantasma de la mastitis

Tetas, tetas, tatas… Después del embarazo, en el momento del postparto llega el monotema recurrente: las tetas.

Todo gira en torno a las tetas.

Que se enganche bien. Que te suba la leche. Que no te salgan grietas. Ni perlas de leche.

Pero sobretodas las cosas, donde te meten miedo de verdad, es en que no acabes con una mastitis.

Una de las primeras noches en casa, en la primera semana de lactancia de mi vida, me salió una grieta. Cada vez que el sr. Oh tenía que engancharse yo quería llorar, fue una noche larga donde nadie durmió. Ni siquiera los vecinos, quienes a la mañana siguiente se encargaron de hacernos saber que la descendencia tenía intensos pulmones.mastitis

Para añadirle dramatismo, en el mismo pecho de la grieta, descubrí que tenía varios bultos. Y en plena subida de leche, no quiero explicar lo que dolía.

Así, a las tantas de la madrugada hice lo que cualquiera mortal habría hecho: buscar en Google.

Busqué y me aterroricé, parecía ser que aquello era una mastitis, el inicio de una mastitis o una mastitis rara. Lo mejor que me esperaba era morir entre horribles sufrimientos, víctima de la fiebre mientras en mi pecho un bulto destacaba rojo y duro.

Sí, lo sé. La culpa es mía por buscar en Internet.

Mientras me debatía entre salir corriendo a urgencias o, directamente, redactar mi testamento, iban pasando las horas y el sr. Oh no dejaba de llorar.

Drama.

En un momento de la noche, quizás porque mis neuronas se desconectaron, vino a visitarnos la lucidez y entre tanta página fatalista encontré que antes de la mastitis hay algo llamado obstrucción.

Una obstrucción, o varias, se soluciona haciendo que el bebé amamante más de ese pecho, habiendo preparado previamente el pecho con calor húmedo -con una ducha o una toalla mojada- y al final de la toma aplicando frío -con un paquete de guisantes congelados-. Si esas obstrucciones van a más, se puede convertir en mastitis.

Pero esta información no te la dan en todas partes y si pueden invocar a todos los males, lo harán.

Así, antes de decir que no pasa nada y mantengas la calma, te cuentan historias de mujeres que tuvieron que entrar en quirófano de urgencias y todo fue horrible. Incluso en la web de alba lactancia, antes de encontrar información sobre las obstrucciones, encontré una conversación entre varias usuarias donde se explicaban terroríficas anécdotas y a mi me mantenían ojiplática al otro lado de la pantalla.

En mi caso la solución era, al mismo tiempo, alargar mi agonía ya que en ese pecho tenía la grieta en la que no podía aplicar más linolina porque no cabía. Visto en perspectiva no pasa nada, pero en el momento solo deseaba que llegaran a las 10 de la mañana para bajar, en pijama y con los pelos de loca, a la farmacia para comprar unas pezoneras.

La mastitis se había convertido en mi fantasma particular.

Dos días más tarde, con la cabeza fría y la grieta curada, en la visita a la matrona de la Seguridad Social, en lugar de tranquilizarme, aquella matrona venida de la Universitat del Averno, se dedicó a meterme miedo y a advertirme de los males que me esperaban si las obstrucciones acaban en mastitis, advirtiéndome de la dureza de la lactancia y metiéndome, por si no fuera suficiente, presión con que las tomas de mi descendiente debía ser exactamente como ella decía. Por si no tuviera suficiente, se dedicó a decirme que la episiotomía que me habían hecho era un desastre y que no se me curaría nunca a aquel ritmo, cosa que no tenía nada que ver con lo que me habían dicho en el hospital ni con lo que me dijo la matrona que me hizo la visita una semana más tarde.

Supongo que cogí a esa matrona en un mal día o ella tenía ganas de tocarme la fibra y dejarme toda la tarde al borde la lagrimita. Por suerte, el sr. Moderno se dedicó a repetirme por activa y por pasiva que no podía venir una loca a decirme cosas sin sentido, con lo bien que habíamos estado el sr. Oh y yo desde que se arregló la grieta y que las obstrucciones desaparecían si seguía haciendo las tomas como nosotros las hacíamos.

Conclusión, hay que mantener la calma y pasar de la opinión de matronas malévolas que tienen un mal día, más cuando nosotros estábamos tan felices e íbamos estableciendo la lactancia a nuestro ritmo. No dejéis que venga alguien y diga que las cosas tienen que ser como ellos marcan.

Y vosotras ¿tuvísteis algún fantasma? ¿conocéis la terrorífica sombra de la mastitis?

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19 comments

  1. Por supuesto! A mi es que me tocó todo!!!!! y después de 10 días intentando curar mi mastitis y mis pezones en carne viva (salía sangre por doquier) decidí que lo mejor para mi niño es que yo estuviese bien asique empezamos con el biberón y yo me tomé la pastilla para dejar de producir leche. Desde ese día todo fue sobre ruedas…
    En mi caso los profesionales me presionaron tantísimo para que siguiese con la lactancia materna que lo pasé fatal durante una semana pensando que no estaba haciendo las cosas bien, pero que va, ahora estoy segura que, en nuestro caso, hice lo mejor que podía haber hecho!!! Creo que cada madre debe seguir su propio instinto.

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    1. ¿10 días? Si en aquella primera noche ya pasó por mi cabeza ir a cualquier farmacia de guardia a por leche de fórmula y biberón… no sé en que estado mental estaría pasados 10 días.

      Si tu crees que hiciste bien en pasar al biberón no dejes que te digan lo contrario, como bien dices, si tú no estás bien tu hijo tampoco.

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  2. Aishhhh cuando nació mi hija mayor tuve obstrucciones, pero ni siquiera tenía Internet en casa, y menos costumbre de buscar en Google.. Y pensé que tenía tumores por todo el pecho! Qué susto me di. Con la niña enchufada a todas horas y en todas las posiciones (tetasutra) se acabó pasando, pero no entiendo por que no nos explican estas cosas a las novatas cuando damos a luz.

    Espero que te libre de la mastitis, en realidad no son tan habituales como parece.

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  3. ¡Vaya! Sí, yo también tuve varias obstrucciones, con fiebre y todo y no podía ni mover el brazo de ese lado. Pero la solución es fácil, ponerse al bebé más a ese pecho y usar el sacaleches. Aunque duele… Te entiendo. Lo que más guerra me dio, sin embargo, era que se me ponían los pezones blancos tras cada toma y dolía que te mueres… Uf, qué terrible es el primer mes. Mucho ánimo y sigue así de bien, enseguida se te acostumbra el pecho y todo será más llevadero 🙂

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  4. Madre mía, mira que buscar en internet. Yo tengo la teoría de que la gente sólo cuenta las cosas malas y las cosas buenas se las guardan. Que mala leche esa matrona, no puedo comprender que sabiendo que recién parida puedes estar mas sensible y debil, te diga esa cantidad de barbaridades, que gana haciendote sufrir???.
    Yo sólo tuve grietas los primeros días de lactancia y dolia que te morías cuando se enganchaban, asi que no quiero imaginar lo que puede doler una mastitis.
    El que tuvo mastitis fue mi hijo, me dijeron que era normal que les pasaba a algunos niños recien nacidos por la transferencia de hormonas o yo que se que gaitas y tenía las tetillas como una bolita, pero le duró unos días y desapareció.

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  5. Desde luego, seguid fiaandoos de vuestra intuicion y lo que os funcione bien
    Yo mastitis no tuve pero cuando se me llenaba mucho el pecho se me ponía como una piedra y era muy doloroso, así que no me quiero imaginar lo que debe doler una mastitis…

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  6. Pues no he tenido el gusto de conocer a la mastitis, pero grietas sí, me duraron yo que sé cuánto, más de un mes, fueron un horror. Ese consejo de no hacer caso a las matronas del Averno (ni a las suegras del Averno, ni a las tías del Averno, ni a otras madres del Averno) es sin duda el mejor consejo que puede seguir una madre que acaba de estrenarse como tal. Tan sencillo como eso. Yo por desgracia sucumbí ante el mal en más de una ocasión, pero nunca mais!

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  7. Yo gracias a la providencia nunca tuve mastitis, pero sí grietas y alguna perla de leche y sé que son dolorosas. Pero, a pesar de que no se debe, siempre caemos y acabamos buscando información en internet… y en la mayor parte de los casos, la solución suele ser poner al niño a mamar de ese pecho…
    Me alegro de que ya estés mejor, realmente esas cosas son muy dolorosas…

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  8. ¡Pues me alegro de que la cosa vaya fluyendo mejor! Yo tuve suerte y salvo un poco de dolorcillo los primeros días, no sufrí ninguna molestia destacable. Y ahora, como ya está la cosa entrenada, espero que tampoco…
    A la matrona ni caso: como tú bien dices, cada cual que siga su ritmo y oídos sordos a los consejos estúpidos. Habría que hacer una lista de matronas cabronas 😡

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  9. pues si…me tocó subida de la leche con fiebre y tiritones en ambas lactancias. En la primera una obstrucción de la ost…cuando termine la lactancia. Y con la enana…obstrucción, obstrucción y más obstrucción (mi querida amante de la lactancia era de las que podían tomar cada hora o dormirse 6 horas seguidas entonces la fábrica no tenía nada claro lo de los horarios)…hasta que llegó la mastitits (no se la deseo a nadie, pero ojo que llegó ya pasado el año así que las obstrucciones no tienen porque terminar en mastitis, eso lo tengo claro). Mi matrona “venció” esa mastitis con un buen masaje (que dolio mas que parto, episiotomia y cuantos más etc..existan)…y el resumen de todo es un recuerdo de un conducto obstruido que me quedó ahi para siempre…y me recuerda cada mes en un momento del ciclo ese momentazo. Aun así, considero mi segunda lactancia casi idilica…eso solo fue “un lapsus”

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  10. Felicidades por ese señor Oh tan guapo. Yo tuve obstrucciones varias, grietas y mastitis, vamos, todo el pack. Y todo por un fantàstico frenillo que nadie supo ver hasta los 4 meses. Matronas y enfermeras “majísimas” que me decían aquello de “cada tres horas y 10 minutos de cada pecho” y yo inexperta e ignorante que las creía. Todo fue un calvario y estuve a punto de tirar la toalla, hasta que una amiga me dejó el libro de Carlos González “Un regalo para toda la vida” y empecé a ver como funcionaba esto. Gracias a esto llevamos disfrutando de la lactancia casi 10 meses. Por cierto, para las mastitis son muy útiles los probióticos.

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  11. qué poca información de la buena hay, y cuánta gente se mete en la vida de los otros cuando lo más importante es que tanto mamá como bebé estén tranquilos y puedan así establecer su vínculo, todo lo demás es solo alimento.

    pero me gusta cuando los planes salen bien, sea cuales sean 😉

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