FPP: Fecha de Paranoia Programada

Tengo pensada esta entrada desde el día que abrí el blog, pero después de varias entradas en varios blogs, la última que he leído es la de la sra. Peineta, he decidido a ponerme a ello y acabar de escribir.

El sr. Moderno y yo sufrimos una extrema destendencia familiar y a razón decidimos no hacer pública la FPP, la famosa fecha probable de parto. Desde la semana que hicimos público el embarazo, hemos ido dando vagas ideas del mágico cuándo.

Al principio, con la novedad, me preguntaban con cara de emoción “¿para cuándo?” y contestaba “para agosto” y veía en mi interlocultor un gesto congelado, no entendía el porqué del rictus pero no le daba más importancia porque, aunque siempre tardaban unos segundos en reaccionar, lo hacían contestando con el típico “te vas a morir de calor”. El año que una no se muera de calor en agosto, todas las parturientas podrán contestar con dedo acusador afilado un “¡aja! ¿y ahora qué? ¿quién se iba a morir de calor?”.

Con la familia, siempre dijimos aproximadamente en tal quincena. Y la cosa quedaba ahí. Sonrisa congelada.

Los que me conocen saben que no soy la más rápida para pillar según qué indirectas y que la sutilidad no es mi fuerte. Por eso algunas habréis adivinado el porqué de esa congelación y yo no lo supe hasta que en una conversación telefónica con mi madre, salió descuidadamente de mi boca la sentencia punzante de que no iba a hacer pública la famosa FPP. Al otro lado del teléfono, el silencio. ¡Resulta que todos pensaban que todavía no sabíamos la FPP! de ahí las sonrisas congeladas.

Niña ¿ya has parido? Fecha de parto probable Fecha de paranoia programada

Niña ¿ya has parido? ¿Te llevo al hospital?

¿Pensaban que la íbamos a decir? ¡Ah, no! De ninguna de las maneras, viendo como revolotean, como gallinas en un ataque de histeria, pensando en que harán tal y cual cosa con la minimodernidad, me puedo imaginar el caos apocalíptico que se puede organizar cerca de esa fecha. Cierro los ojos y oigo llamadas diarias al móvil “¿cómo estás?”, “¿cuántos días han pasado/quedan ya?”, “¿no tendrías que llamar a tu doctora por si acaso?”, veo mensajes SMS y de Whatsapp “¿dónde estás?”, “¿cómo va?”, “si necesitas que te lleve al hospital, me llamas, ¿vale?”.

Si me disculpan, voy a tirar el teléfono por la ventana. Ahora vuelvo.

En esa misma llamada en la que desvelaba a mi madre que sí conocía la FPP, la seguí cagando. No tuve capacidad de reacción suficiente. Y con mi madre todavía al otro lado del teléfono le espeté en línea directa a su cerebro “¡¿no pensarás que te voy a llamar cuando salga hacia el hospital?!” y sinceramente, que no lo dije con maldad, en mi planeta esa afirmación me parecía la más lógica del mundo. En el momento del parto quiero drogas, a mi doctora y al sr. Moderno para que me cuente qué está pasando mientras yo me dedico a cagarme en su maldito ADN.

Más silencio al otro lado del teléfono. Unos segundos después “¡Bueno! No te digo que vaya a entrar contigo en la sala de parto. Tú me envías un mensaje y nosotros vamos para allá. Nos quedamos en la sala de espera”. En mi mente se dibujó la escena, una colección de seres adultos correteando por el hospital como pavos sin cabeza. Sudores fríos recorren mi espalda cada vez que lo imagino.

“Ni de coña” le dije, para lo que recibí la respuesta “Soy tu MADRE”. Dato indignado por si no lo recordaba. Su enfado iba en aumento “Qué no, qué no. Qué no voy a avisar a nadie”. Toda esta conversación no le había sentado nada bien, pero el truco está en no achicarse y seguir para adelante, aunque te explote en la cara.

No sé cómo es en el resto de familias, pero si nosotros los dejamos meter las narices ahora, cuando se acerque el momento P, de parto, lo convertirán en el momento P, de psicótico. Nonononononono, ni de coña. Mejor poner límites ahora. Y cuantos más blogs leo, más razón veo que tenemos.

La información es poder, y pocas cosas tan poderosas como la FPP.

Y vosotras ¿qué hicistéis con vuestra FPP? ¿qué pensáis hacer? ¿Conseguisteis que la fecha quedara en una fecha probable o se convirtió en una fecha de paranoia programada?

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16 comments

    1. Más vale prevenir que querer tirar a la parentela por la ventana.

      O huir por la escalera de incendios con la descendencia enganchada a la teta.

      O mentir y decir que estás en otro hospital, a ser posible uno en otro continente.

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  1. Yo he pasado por eso dos veces, y los dos casos he hecho exactamente lo mismo: ni de coña la familia en el hospital, jamás de los jamases. Y si consiguen ablandarte, sé fuerte y sigue negandote. Siempre puedes decir que fue tan rápido que no te dio tiempo a avisar, lo que sea, pero defiende a capa y espada parir en paz y tranquilidad.

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    1. No me ablandarán, no. Ya lo he dicho, para adelante aunque nos explote el conflicto en la cara. Nosotros seguimos con nuestra FPP oculta y bien oculta.

      La velocidad también podria ser excusa, además espero que la genética sea poderosa porque mi sra. madre estuvo de parto 3 horitas, siendo primeriza.

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  2. Bueno… no diré que no tienes razón, pero si recuerdas que hace unos años era TU MADRE quien tuvo que pasar por toooodo eso para tenerte creo que también tiene un lugar, al menos en la sala de espera. El resto de la parentela ya se puede enterar por whatsapp a posteriori 😛

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  3. Nosotros cometimos el error de aproximar la fecha. Así que hemos rizado más el rizo, les avisaremos cuando vamos al hospital pero tienen prohibidísimo presentarse hasta que no les digamos que pueden venir. Si lo incumplen no tendré miramientos de echarles de la habitación. No entienden que pueden tirarse 20-24h en una sala de espera?!?! Por dios, somos primerizas, el tema es lento…y además, lo último que quiero es recién parida, que me suban a mi habitación y que esté llena de familiares histéricos.

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    1. Quieren ir para ser los primeros en coger a la criatura, si pudieran, la cogerían antes que su madre, abusones. Mucha suerte con eso.

      Además, la fpp es sólo eso. Se puede alargar hasta 2 semanas y pueden ser 2 semanas muy largas.

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  4. Joe, pues yo debo ser la única, pero me encantaría que mis padres y mi hermana (y a mi marido, su familia más allegada) fueran los primeros (después del padre) en ver al bebé, y compartir con ellos también los primeros momentos de la vida de mi hijo. A ellos les hace ilusión y a mi también. Creo que también son parte implicada.
    Si fuera una operación quirúrgica, también me gustaría que hubiera alguien en la sala de espera aguardando noticias.
    A lo mejor es porque soy primeriza y con el segundo igual no pensaría igual… no se.

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    1. Hola Sandri, gracias por comentar con un punto de vista diferente.

      No se trata de que la familia más allegada, de ambas partes, sean los últimos. Se trata que en las horas, largas horas que puede durar el parto, tú puedas estar tranquila, a tu ritmo.

      Desde mi punto de vista, de primeriza, tener gente esperando, en la sala de al lado, a que alguien les diga algo, nerviosos, viendo como se intentan acerca a tu habitación o conseguir información de toda bata blanca que pase, cuando tu estás deseando que todo acabe, con unas contracciones del infierno, cansada, no debe ser la mejor solución para mantener la calma.

      Pero lo que queremos el sr. Moderno y yo no tiene porqué quererlo nadie más. Si tu quieres a tu familia en el hospital es tu elección.

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  5. Pero bueeeeno que buena idea has tenido con no decir la famosa FPP. Yo si que la dije, y semanas antes del parto tuve una conversación con mi madre parecida a la tuya y mi madre se enfadó. Pasaron las semanas y en la semana 38 tuve que ir de urgencias por un sangrado, así que me hicieron una cesarea y en 1 hora ya tenía a Iris en mis brazos. Avisamos a las familias (que por cierto no viven aquí) de que iban a hacer la cesarea pero con la seguridad de que no les daba tiempo a llegar y ya con mi bebé en brazos, volvimos a avisarles de que todo había ido bien, con foto y todo, pero como ya eran más de las 10 de la noche les dijimos que no viniesen que era tarde. A la mañana siguiente bien temprano ya los teniamos a todos allí, pero bien porque el momento más delicado para nosotros ya había pasado.
    Si no hubiese sido tan rápido y hubiese sido un parto normal mi idea era avisar cuando ya estuviese dilatada de bastante y casi entrando al paritorio, para quedar bien y que llegasen cuando ya hubiese pasado todo (mi familia tiene 1 hora de coche y la de ElpapádeIris 2), en fin….

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    1. Tener a la familia a 1 y 2 horas es una estrategia insuperable. Llamar sabiendo que van a llegar con el trabajo completado y tú por la mañana con unas horas de sueño, aunque no fuera lo planeado, salió bien. Seguro que se presentaron a las 7 de la mañana con toda la adrenalina dispuesta para revolucionar al personal.

      Gracias por compartir la experiencia 🙂

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  6. Bueno…. me quedan 4 semanas para mi FPP y a mi madre ya le he dicho que no la voy a avisar, aún así ya me imagino que revoloteará esos dias mucho por casa y el teléfono no parará para ver cuando no contestamos e ir al hospital a la mínima sospecha.
    En su momento no pensé en no decir la fecha y ahora me arrepiento, pero bueno, veremos que pasa… ella no está enfadada, pero porque sabe que va a hacer lo que le salga del moño, y yo histérica!
    Enhorabuena por el blog!!

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