Mes: mayo 2014

Esas moderneces

Quien ronde en 2014 entre los 25 y los 35 años, por poner un límite, tenga la suerte de tener a mujeres de más de 55 años a su lado y su madre la haya parido en territorio español, va a entender esta entrada.

Hace 7 meses mee en un palito y salieron dos rayitas.

Entonces fui a ver a mi doctora, quien me pidió que me desnudara de cintura para abajo y me tumbara en una camilla. Quien no lo sepa, esas camillas se diseñaron en el cretácico y están pensadas para la pérdida automática de glamour.

Da igual lo mona que vayas a la visita, cuando te desnudas y te quedas con un jersey de lana, una bata verde hecha de papel de fumar, los calcetines, tus patas sin depilar y el culo al aire, te conviertes en la imagen misma de la antiseducción. Encima, tienes que poner las piernas en los estribos de la camilla, que parece que te vayan a echar uno rapidito. Te tumbas e introducen un ecógrafo con forma fálica mientras te dicen “relájate” y piensas “¿cambiamos los papeles? tú te tumbas hecha un flan porque crees que estás embarazada y yo te meto el falo, ¿eh?”.

Entonces en la pantalla aparece una imagen codificada en blanco y negro y en medio una pelota negra y te dicen “se ve un embrión” y tú te lo crees, porque lo mismo podría ser un embrión que un manchurrón. Y te dan la primera foto, la foto de una pelota negra. Durante varias visitas vas añadiendo fotos de la pelota negra mutando en cruasán a tu colección.

Entonces lo anuncias a la familia y surge una conversación que se repetirá durante todos estos meses y gira en torno a la tecnología aplicada a la medicina, más concretamente al embarazo y parto.

Resulta que en los 70-80 te hacían 1 ecografía en todo el embarazo, si tenías suerte y tu médico era un moderno de la técnica. Hoy hay mil visitas al médico, si vas por la SS y tu matrona es de las del puño cerrado te va a hacer 3 ecografías, una por trimestre y tira pa’lante bonita. Otras matronas y médicos hacen un seguimiento más exhaustivo. Además hay pruebas que no se las salta nadie, están los análisis de sangre y orina de cada trimestre, la tensión, el peso y una muestra de orina en cada visita, el triple screening, si lo necesitas (o pides) la biopsia de Cori o la amniocentesis, el test O’Sullivan, los cardiogramas y así ad infinitum.

Todas estas cosas a las mujeres de más de 50 les suenan a chino y parece, casi casi, que les ofenda tanta tecnología. Con un orgullo mal disimulado en la voz y el morro arrugado, te dicen “¡esas moderneces! en mis tiempos, íbamos una vez por trimestre al médico y bien normales que son mis hijos”.

¡Oioioioioiii! - las abuelas del mundo exclaman -

¡Oioioioioiii! – las abuelas del mundo exclaman –

No sé de dónde sale esa especie de visión antitecnológica. Ellas en los 70-80 ya hacían más que sus abuelas, que quizás no podían ir ni una vez al médico y les atendía la partera del pueblo. Seguro que sus abuelas estaban más que orgullosas de haber parido con sus parteras y veían a sus nietas ir a someterse a una máquina malévola y con ese orgullo herido en la voz decían “¡esas moderneces! en mis tiempos, nos atendía la partera y bien normales que son mis hijos”.

Así que vas tú, enseñando ecografías del cruasán que va mutando en humanoide, y ellas se emocionan como locas, pero por lo bajito sueltan “¡esas moderneces!”.

Te preguntan “¿cómo estás?” y por un casual contestas que ya te han hecho el triple screening y que tus resultados son buenos y, aunque se alegran, sabes que están pensando “¡esas moderneces!”.

Da la casualidad que en la ecografía de las 12 semanas, la que corresponde al 1º trimestre, te hacen una 4D, así, de sorpresa. Con la emoción, se la enseñas a todo el que quiera verla. “¿Eso del 4D para qué sirve?” te preguntan, pero les hace gracia ver en volumen al feto, te dicen que es una modernez, pero les ilusiona. Cuando el resto de las ecografías vuelven a ser en blanco y negro codificado, insisten en que quieren ver de las otras ecografías “pero no te vayas a pensar, que a mi eso del 4D me parece una modernez, que en mis tiempos nos hacían una ecografía en el 8º mes y para de contar”. Claro, claro, les parece una modernez, pero una vez al mes te preguntan si no hay ecografía de la buena.

Otro día comenté que había pasado sin problema el O’Sullivan para mi enorme satisfacción. “¡¿El qué?!” así como si les hubiera dicho que me había apuntado a unas pruebas para la NASA. “El O’Sullivan, el test del azucar” expliqué, “Ah, yo de eso no sé nada. A mi, hace 30 años, me hicieron una ecografía en el 8º mes y bien sanos que están mis hijos”. Déjame adivinar, eso del O’Sullivan, te parece una modernez ¿no?

Tengo el entorno más cromañón del mundo ¿o a vosotras también os decían que tanta prueba es una modernez? ¿qué pensáis del tema?

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Tenía un secreto

Tengo la sensación de que el ser humano no necesita 9 meses de gestación.

En los libros dicen que son 9 meses para que el embrión cumpla todas sus metas, para que los órganos se formen, para que las conexiones neuronales del cerebro alcancen la perfección. Es mentira. La prueba es la cantidad de cernícalos que nos encontramos cada día, esa gente estuvo 9 meses en el vientre de su madre y son tan cernícalos que no te lo puedes acabar de creer. Ya es mala suerte, 9 meses para acabar pariendo un cernícalo.

Necesitamos 9 meses para acostumbrarnos a la nueva condición.

Primero que una hace es mear en un palito, cosa que hace muchísima ilusión. Si el resultado es positivo y aparecen las 2 rayitas ¡fiesta! ¡alegría! ¡emoción! Pero no sales a la calle y se lo dices a todo el mundo, de eso se encarga tu cuerpo meses después, cuando una calabaza te precede allá donde vas, provocando que la gente te sonría con brillitos de ilusión en los ojos, como si te conocieran de algo. Para anunciarlo esperas un tiempo prudencial, que va según los deseos de la afectada afortunada, entre 5 y 16 semanas. Yo no lo habría dicho nunca, de ser por mi, hubiera esperado a que se me marcara y la gente sacara sus propias conclusiones.

En ese periodo de tiempo, en que deseas anunciarlo pero no puedes/quieres, una va por la vida con una sonrisa tonta en la cara, apretando mucho los dientes, con un cartel en la frente que dice “¡¡¡TENGO UN SECRETO PERO NO PUEDO DECÍRTELO!!!”.

Dejas de beber alcohol. Vigilas lo que comes. Cómo lo comes. Dónde los comes. El garito de mala muerte de siempre untado de grasa rancia ya no te sirve. De repente de vuelves exquisita “¡aix! ¿a ese local vamos a ir?” dices con cara de asco. Pero no puedes decir por qué no quieres ir porque ¡TIENES UN SECRETO!

Lleva el cartel de tiene un secreto en la frente ¡y disimula fatal! ©hipsterbebe 2014

Lleva el cartel de tiene un secreto en la frente ¡y disimula fatal!

Si te encuentras mala de morirte, empiezas a poner escusas para no salir como “No, es que tengo una pasa del estómago”. Si algunos alimentos te empiezan a dar asco cuando antes los amabas “Voy a probar algo diferente hoy”. Si algunos alimentos ya no se pueden comer con esa libertad de antes “No, es que no me apetece”. Tus amigos pueden estar acostumbrados a tus cambios de rumbo, pero con tu madre no cuela “¿cómo que no quieres jamón del bueno?”, y te mira como la del anuncio del atún, que sabe que te has hecho un piercing donde duele un huevo. Una sonríe intentando disimular que ¡TIENES UN SECRETO!

Entonces superas la fase que te habías propuesto y sueltas ese SECRETO. Sorpresa, sorpresa fingida, pasotismo absoluto, alegría, falsa alegría…

¡Ay, amiguitas! Empieza un auténtico festival de preguntas y respuesta.

Preguntas como ¿cómo estás? Pero dicho con insistencia. No en plan pregunta de ascensor, cuando te encuentras a alguien y le preguntas al que tienes delante ¿qué tal? pero su respuesta te la trae al pairo. ¿Cómo estás? dicho con interés, mirándote como si tuvieras un grano y no pudieran resistir la tentación de abalanzarse sobre tu cara para reventarlo en cualquier segundo. Como esperando de verdad que la preguntada conteste con sus intimidades con un “pues mira, jodida, me ha salido una almorrana en el ojo de Sauron y no puedo cagar tranquila”.

Preguntas que te harán suspirar pensando con nostalgia que, tan solo hace unas semanas, tú tenías un secreto. Pero que ya no es ni tuyo ni secreto, es colectivo y radiopatio empezará a funcionar con el mensaje “oioioioi, ¿sabes que la sra. Gafapasta está embarazada? oioioioi”.

Y vosotras ¿echáis de menos el secreto? ¿Pensáis decirlo nada más tener el resultado del palito?

Premio Conóceme

Este premio es un 2×1. ¡Viva yo! que decía el líder de cierta isla.

Este premio llega de la mano de Padres en prácticas y de Reloj de Madre. Mágnificas cada una de ellas, y cada una en un punto del proceso: Padres en prácticas a punto de parir al futurible y Reloj de Madre a punto de meterse en este fregao de cargar con una calabaza objeto de opinión pública y lo que venga después.

Dicho esto procedo al premio en sí.

Premio Conóceme

¿Cómo definirías tu blog?

Lo definiría cómo un… ¿blog? Hay mil millones de blogs y foros donde conseguir información seria y fiable. Yo he venido aquí a rajar de mi vida y ¡encima la gente se lo toma a pitorreo! Mira todos ganamos, yo rajo de la vecina del 5º que me llama gorda en el ascensor y me desfogo y los lectores se lo pasan bien un rato.

¿Cuánto tiempo le dedicas al blog a la semana?

Pues, diría que la semana me pongo unas 4 horas a escribir. Luego muchas cosas quedan en borradores y muchas entradas con 2000 palabras acaban con 700. Pero en realidad le dedico más tiempo contestando comentarios y leyendo otros blogs.

¿Cuál es la entrada que más te gustó escribir?

La entrada de las leyendas urbanas. Es la única entrada con la que me reí mientras la escribía. Estaba bastante hasta el higo de que me dijeran chorradas sobre lo que hacer con mi cuerpo, con mis gatos o con la comida.

¿Y la que más te costó?

Las primeras, como la pregunta del sexo o la anécdota del sujetador. Todavía no sabía hacia donde iba ni para que me había puesto a escribir cuando tengo un blog profesional muerto de pena.

¿Y la que te gustaría escribir y aún no lo has hecho?

Voy a confesar que quiero escribir sobre cacas, ese fenomenal mundo de los primeros meses de vida de tu recién parido, con la pasión por la caca que tenemos en estos lares. He leído de cacas explosivas, de cacas que sobresaturan la capacidad el pañal y dejan un reguero de excremento por donde pasa el culo de tu descendencia, he leído historias de cacas en la lavadora, tengo ganas de ver qué me depara la caca.

¿Quién te gustaría que te siguiese si es que no te sigue ya?

Me gustaría que me siguiera una de las persona más ricas del mundo, que le cayera en gracia y me hiciera algo así como de mecenas. Pero como veo muy difícil que Amancio Ortega suelte un euro para apoyar a mi persona, lo dejo en que espero que me siga gente que esté buscando más cruda realidad y menos lacitos.

Cada vez que escribes una entrada, ¿piensas que desnudas un poco tu alma?

Por supuesto, y me encanta, mi alma es mucho más ácida que mi yo de carne y hueso.

Dime tu blog de referencia.

Mi referencia es la señora Remorada, ella se metió en este mundo y me comenzó a hablar de gente divertidísima con muchísimo talento para escribir y para ilustrar la vida.

¿Te gustaría vivir sólo del blog?

Es una pregunta con trampa. Vivir del blog sí, pero dedicándole 14 horas al día no. Si pudiera vivir del blog tampoco me quedaría quieta, al conseguir cierta estabilidad me planearía el siguiente proyecto.

¿Qué es lo que más te gusta de tu blog?

¡Qué a la gente le hace gracia! Yo que escribía para quejarme y esperaba alguna respuesta tipo “es verdad, llora en mi hombro, que mala leche tiene tu vecina del 5º” me he encontrado con gente que lo disfruta de verdad.

¿Y en lo que debes mejorar?

En casa del herrero, cuchillo de palo. Tengo que rascar horas e invertirlas en el diseño del blog, darle un poco de amor que no se vea una plantilla pelá y mondá que da hasta penica.

Y los 8 nominados son…

Pues para variar no voy a nominar a 8 después de responder 11 preguntas, que sí, muy interesantes, pero 11 y la vida no me da para tanto. ¡Qué ni en Salvados preguntan tanto! Voy a nominar a…

Mamá Zombi de Cuando seas madre…

Premio al blog amigo

Sigo con la fiesta recogiendo otro premio, de la mano de No sin mis patucos, bloq que tengo que hacer llegar de alguna manera a mi suegra para que me haga los patucos kimono.

Lo de mejor blog amigo me parece algo así como muy grande. Lo voy a dejar en blog amigo.

Los pasos a seguir son los siguientes:

1. Nombrar a 10 blogs que merezcan este premio:

Acabo de nominar a 5 con todo el esfuerzo de mi alma (¡¿dramática?! ¡¿yooooo?!). Así que voy a nominar sólo a 1.

  • Sobreviviendo al colegio. Con esas aventuras, desventuras y esos pseudónimos que me hacen imaginar escenas con ese halo de serie televisiva.

2. Contestar a una única pregunta: ¿Qué es para ti la amistad?

Amistad es esa relación humana que hace que te alegres de poder ver a la otra persona, aunque sea una vez al año y cuando lo haces parece que os hayáis visto ayer, podéis volver a hablar y sobretodo RAJAR de la vida con total confianza, porque si tienes una opinión radical sobre algo no va a salir corriendo o se va a ofender, simplemente te va a decir “¡pero que bruta eres!”.

3. ¡IMPORTANTE! Cuando utilices la imagen del premio (bien en tu post, bien como gadget de tu blog), tenéis que enlazarlo con este post: http://mimami-chic.blogspot.com.es/2014/02/premio-al-mejor-blog-amigo.html

Pues ya está hecho, soy más partidiaria de nominar de a poquito que 10 de golpe, pero si la nominada quiere nominar a 10+9 yo no voy a abrir la boca.

Este blog sí que mola, o eso dicen

He pasado de no tener premios a tenerlos en cola. Qué pretenciosa sueno. Pero como le quiero dedicar un poco de espacio a cada uno, voy a dedicar esta entrada al segundo premio que me han dado.

Llega de la mano de Mamá en Bulgaria, que en realidad nos deja escoger y yo me lo pido, porque sí, porque yo lo valgo. Este_blog_si_que_mola

 

Gracias por pensar en mí Mamá en Bulgaria y por dejarme elegir, porque es algo que me ha hecho especial gracia, mira, esto no lo hace cualquiera.

Ahor toca la parte complicada, nominar. Esta vez estoy más despierta y tengo que nominar a 5 blogs geniales que son:

Padres en prácticas. A quienes les queda muy poquito para conocer a futurible.

Tus patucos y mis taconesSus posts son un MUST.

Reloj de madre. Espero que esta entrada no le meta miedo.

Remorada. ¿Quién no la conoce?

Diario de una endorfina. Esta mujer me tiene enganchada a sus aventuras, esto puede ser una buena manera de hacérselo saber.

Las Normas de este premio son las siguientes:

  • Agradece a la persona que te premia.
  • Visita a los premiados.
  • Visita el origen del premio en unasonrisaparamama.com
  • Nomina a 5 blog que te gusten.
  • Explícales las normas (puedes hacer un copia y pega).

Cómo conseguir brazos de yonki

Primero debe usted saber que en el momento en que decida formar una familia le van a sacar la sangre, literalmente.

Antes de empezar la búsqueda le harán una analítica. Ha ganado usted su primer pinchazo ¡felicidades!

Suponiendo que todo vaya bien, la analítica sea correcta y haya completado todos lo pasos que le indique su médico, esperando que no haya más inconveniente, se quedará usted embarazada en un plazo medio de tiempo, algunas fuentes afirman que dicha media es de 4 meses, otros la dejan en 8 meses y los moderados en 12 meses.

Una vez haya meado usted en el palito de la alegría, donde aparecerán 2 rayitas que le llenarán de ilusión y temor al mismo tiempo, debe usted dirigirse en un plazo razonable de semanas a visitar nuevamente su médico. Acostúmbrese a esa cara porque la verá a menudo.

A partir de ahora su vida se medirá en semanas.

Antes de las 12 semanas de embarazo le mandarán una nueva analítica de sangre, la correspondiente al 1º trimestre. Y así conseguirá dejar atrás la categoría rookie. Ya acumula 2 pinchazos, alégrese, esto no ha hecho más que comenzar.

Entrando en el 2º trimestre de embarazo empieza la bueno.

Pasará usted a realizar la analítica de este trimestre, pero existe otra prueba, la llamada O’Sullivan -o del azúcar-. Algunos médicos en favor de hacer la vida de todos más fácil le mandará las dos pruebas el mismo día. De manera que en ayunas le pincharán el brazo que usted elija para sacarle 4 tubitos más de sangre. Acto seguido le mandarán beber un jarabe del mal. El mal son 50 gramos de azúcar, en ayunas, su estómago puede sufrir un shock. “¡Coño! Primero no me dan desayuno y ahora me meten esta bebida que sirve para la recuperación instantánea de deportistas profesionales después de una maratón ¿qué está pasando?”. Aguante 1 hora en una sala de espera. No se preocupe usted, se va a marear, se le va a remover el estómago, pensará que aquel jarabe era el mal porque realmente lo era y, en los casos más dramáticos, va a devolver el jarabe acompañado de lo poco que quedara en su estómago. Si vomita pasados 45 minutos de la ingestión, no le harán repetir la prueba otro día. El personal médico procederá a la extracción de sangre por segunda vez en el mismo día, en el brazo contrario al que eligió.

Lleva acumulados 4 pinchazos, ¡enhorabuena, acaba de conseguir usted brazos de yonki!

brazos de yonki © hipsterbebe 2014

© hipsterbebe 2014

Cuando le despidan con un “hala bonita, ya puedes marcharte” vaya a desayunar. TIP: Acuda a la cita con ojeras para causar mayor impacto al salir de la clínica con ambos brazos taladrazos y el estómago revuelto. En la cafetería donde caiga para llenar el estómago le atenderán con desconfianza, acorde con su nueva categoría de yonki.

Como condecoración le van a salir a usted 2 magníficos morados, uno en cada brazo, en el que eligió y en el que no. No se preocupe, no significa que esté usted anémica, significa que la criatura que lleva en su vientre está chupándole la vida adquiriendo todos los nutrientes y como consecuencia a usted se le debilitarán las venas. Una vez desaparecidos los morados, que será más de lo que le tardaban en desaparecer antes del embarazo, todavía le quedaran las marcas de los agujeros de la extracción unos días. Vaya por la calle con ropa de manga corta.

Aquí debe usted cruzar todo lo cruzable, que su metabolismo no juegue en su contra y esperar haber hecho correctamente sus deberes nutricionales. De lo contrario, si la prueba O’Sullivan supera los 140 mg/dl, tendrá la oportunidad de conseguir brazos de yonki pro.

¿Quiere saber cómo?

¡A continuación se lo explico! Si no supera satisfactoriamente el test O’Sullivan, la siguiente prueba consiste en tomar el jarabe del mal y esperar 3 horas en ayunas. Le pincharán a usted 4 veces: 1º antes de tomar el jarabe. 2º transcurrida 1 hora. 3º transcurridas 2 horas. 4º transcurridas 3 horas. Se le despedirá con un “hala bonita, ya puedes marcharte”. Arrástrese fuera de la clínica, coloquese en una esquina y pida la voluntad consuma nutrientes con urgéncia. Enorgullézcase, ha conseguido acumular 8 pinchazos. Es usted una yonki pro.

Cruce muy fuertemente todo lo cruzable, ya que, si después de esta prueba de 3 horas, es usted diagnosticada de diabetes gestacional entrará en un festival de pinchazos a domicilio. Antes de comer y después. Cada día. En cada comida.

Nota de la autora: No me preguntéis dónde te pinchan, porque yo solo tengo 2 brazos y en la O’Sullivan de 1 hora te agujerean ambos. Con 4 pinchazos ya me diréis vosotras dónde.

Antes de finalizar el 2º trimestre, pasará usted por la vacuna de la tosferina. ¡Otro pinchazo más!

Nota de la autora: La vacuna de la tosferina debe administrarse entre la semana 27 y la 34, si se realiza en la 27 cuenta como 2º trimestre y queda mucho más dramático. ¡Ande va a parar!

No se alarme, que en el 3º trimestre también recibirá su dosis de pinchazos con la analítica correspondiente.

Después de traer a este mundo a su descendencia los pinchazos los recibirá su recién parido y a usted le tocará pasar sueño.

Vosotras ¿qué creeis? ¿Me olvido algún pinchazo?

Cómo se cuida una orco (I)

Como ya dije en la entrada de No soy una unicornio (I), mi revolución hormonal me ha llevado a dedicarme más horas de las que me dedicaba. Cosa que no es mala, porque te dicen que ahora que puedes, te dediques muchos ratos, te cuides, te mimes -porque luego el ser humano que saldrá de tus entrañas no te dejará ni respirar, así que olvídate de las cremas-.

Así que ese punto lo cumplo, de manual.

¿Pero cómo se cuida una orco? En todos los embarazos se recomienda que se proteja la piel del sol, sea invierno o verano, porque ya se sabe en los países del Mediterráneo hay sol 340 días al año -luego vienen los guiris y flipan de que esté nublado y llueva-. Así que hoy voy a hablar de cremas solares.

© Hipsterbebe 2014

© Hipsterbebe 2014

Todo comenzó con la que tenía del año pasado. Una de marca megabuenísima de farmacia, pero que debía estar caducada porque fue ponérmela y salir a un festival de sopas que celebran en el barrio. Nota irónica es que ni al sr. Moderno ni a mi nos gustan las sopas, invento del demonio, pero en el festival hay platos que tienen el título de sopa por compromiso, porque en mi pueblo una paella no es una sopa, por mucho caldo que lleve.

A ver, que me pierdo… La crema.

Me puse la mencionada crema, a primeros de marzo hacía un sol que te morías, y salimos a comer barato probar platos del mundo. Por la tarde empecé a notar las mejillas muy calientes y, para mi sorpresa, por la noche era como si me hubieran dado un par de guantazos con la mano abierta. Ahí estaba yo con una bolsa crudites congeladas en la mejilla izquierda y una bolsa de arroz congelado tres delicias en la derecha, pensando si sería una intoxicación alimentaria y, por consiguiente, esperando lo peor. Gracias al cansancio no lo busqué en Google o habría obtenido diagnósticos apocalípticos.

Al día siguiente, mis mejillas eran como las de Heidi, pero con una textura de granitos, encantador. Me unté la cara con una capa de 3 cm de grosor de crema hidratante. Pero me encontraba divina de la muerte, así que descarté la intoxicación alimentaria y opté por el maquillaje, pero es el que siempre uso. ¿Había usado algo nuevo? No, solo la crema que salía para la nueva temporada primavera-verano.

Fui probando cremas solares a base de muestras de la farmacia y reaccionaban en mayor o menor grado al sol, pero reaccionaban.

Marca random A. Iba a la playa, manchas rojas estilo dálmata. Justo ahora que se lleva el estampado de cebra, ya es mala suerte.

Marca random B. Salíamos a pasear, líneas rojas en plan pinturas de guerra. Eso no combina con nada.

Hasta que le comenté el tema a una amiga que vende una de esas marcas que huelen a venta piramidal. Me dijo que ella me dejaba probar la crema y si me gustaba ya decidiría. No podía ser peor de lo que ya había visto en mis mejillas. Para mi infinita sorpresa la crema ha sido la que he tenido, sin reacción al sol. Manda huevos, tanta farmacia para acabar con la última crema que me esperaría, y tiene todas las certificaciones.

Ya tengo crema para este verano. Para rematar la crema huele a playa.

Y vosotras, ¿cómo cuidáis del sol a vuestra orco exterior?

¡Pero qué gorda!

Que alguien haga el favor de explicármelo. Haced el experimento, salid corriendo ahora mismo a la calle y a la primera embarazada que veais, si posible que sea primeriza, le gritáis con una sonrisa “¡pero qué gorda!” ¿cómo se supone que debe reaccionar esa embarazada?

¡Pero qué gorda! hipsterbebe

© hipsterbebe 2014

¿Te da las gracias por si a caso ella no se había dado cuenta de que en estos meses le ha crecido una calabaza en la barriga?

¿Te pega dos guantazos con la mano bien abierta?

¿Se echa a llorar y maldice su suerte por no tener pene?

¿Da gracias al cielo porque alguien le diga lo que ella ya sabía cuando se ha pasado 15 minutos luchando por entrar en unos pantalones de no-pre-mamá?

Tú, ser humano despreciable, ¿en qué estás pensando? Porque cuando le dices a una embarazada, a ser posible primeriza, ¡pero qué gorda! no se lo dices al melón que tiene enganchado bajo la ropa, se lo dices a ella. Se lo dices a una mujer que ha perdido todo control sobre su cuerpo, puede que al estornudar se le escape el pis, puede que no pueda caminar más de 20 minutos sin mearse viva por los rincones, puede haya tenido que dejar de comer jamón del bueno, puede que haya perdido su trabajo por quedarse embarazada, puede que le hayan salido unas hemorroides que parezcan cacahuetes sin pelar, puede que tenga varices en el mismo sitio por donde tendrá que salir su descendencia, puede que le hayan dicho que tiene diabetes gestacional y esté viviendo un calvario pesando gramito a gramito comida sosa y aburrida cuando lo que quiere es comerse un bocadillo de 5 pisos de Nocilla coronado por nata y chucherías.

Haya engordado 3 kilos o 16, no importa, una embarazada no quiere oír un ¡pero qué gorda! Lo que una mujer embarazada quiere oír es “¡pero qué bien lo llevas! ojalá yo lo hubiera llevado/lleve en el futuro tan bien como tú, ¡oh, diosa de la femeninidad! ¡oh, ejemplo de la mujer moderna! me postro a tus pies (reverencia/genuflexión)”.

Me dicen ¡pero qué gorda! y pienso “¡Y dale! Pues tú sigues igual de feo”, pero no lo digo por educación, me limito a escribir un post con todo mi resquemor acumulado.

El otro día, en una reunión me dijeron “¡ahora sí que se te nota la barriga!”, eso sí que se lo puedes decir a una embarazada, a ser posible primeriza. Más concretamente, me lo puedes decir a mi sin que te desee un mes de diarrea.

El summum es que me llamen gordi. Gordi es el gordo de los Goonies, y de gordi nada, estaba gordo gordo. ¿Gordi? ¿en serio? es como cuando cotillean de alguien y para ofender, pero no demasiado, dicen “mírala, como se ha puesto de gordita”.

Me pregunto si aunque seas una embarazada constrictor -son esas mujeres que engordan única y exclusivamente los kilos mínimos y parece que se hayan tragado al feto- te mira con cara risueña y dejan ir un ¡pero qué gorda!

Y vosotras ¿qué cara poníais con esas frases típicas? ¿le habéis soltado alguna perla del tipo gordi a alguna embarazada?

FPP: Fecha de Paranoia Programada

Tengo pensada esta entrada desde el día que abrí el blog, pero después de varias entradas en varios blogs, la última que he leído es la de la sra. Peineta, he decidido a ponerme a ello y acabar de escribir.

El sr. Moderno y yo sufrimos una extrema destendencia familiar y a razón decidimos no hacer pública la FPP, la famosa fecha probable de parto. Desde la semana que hicimos público el embarazo, hemos ido dando vagas ideas del mágico cuándo.

Al principio, con la novedad, me preguntaban con cara de emoción “¿para cuándo?” y contestaba “para agosto” y veía en mi interlocultor un gesto congelado, no entendía el porqué del rictus pero no le daba más importancia porque, aunque siempre tardaban unos segundos en reaccionar, lo hacían contestando con el típico “te vas a morir de calor”. El año que una no se muera de calor en agosto, todas las parturientas podrán contestar con dedo acusador afilado un “¡aja! ¿y ahora qué? ¿quién se iba a morir de calor?”.

Con la familia, siempre dijimos aproximadamente en tal quincena. Y la cosa quedaba ahí. Sonrisa congelada.

Los que me conocen saben que no soy la más rápida para pillar según qué indirectas y que la sutilidad no es mi fuerte. Por eso algunas habréis adivinado el porqué de esa congelación y yo no lo supe hasta que en una conversación telefónica con mi madre, salió descuidadamente de mi boca la sentencia punzante de que no iba a hacer pública la famosa FPP. Al otro lado del teléfono, el silencio. ¡Resulta que todos pensaban que todavía no sabíamos la FPP! de ahí las sonrisas congeladas.

Niña ¿ya has parido? Fecha de parto probable Fecha de paranoia programada

Niña ¿ya has parido? ¿Te llevo al hospital?

¿Pensaban que la íbamos a decir? ¡Ah, no! De ninguna de las maneras, viendo como revolotean, como gallinas en un ataque de histeria, pensando en que harán tal y cual cosa con la minimodernidad, me puedo imaginar el caos apocalíptico que se puede organizar cerca de esa fecha. Cierro los ojos y oigo llamadas diarias al móvil “¿cómo estás?”, “¿cuántos días han pasado/quedan ya?”, “¿no tendrías que llamar a tu doctora por si acaso?”, veo mensajes SMS y de Whatsapp “¿dónde estás?”, “¿cómo va?”, “si necesitas que te lleve al hospital, me llamas, ¿vale?”.

Si me disculpan, voy a tirar el teléfono por la ventana. Ahora vuelvo.

En esa misma llamada en la que desvelaba a mi madre que sí conocía la FPP, la seguí cagando. No tuve capacidad de reacción suficiente. Y con mi madre todavía al otro lado del teléfono le espeté en línea directa a su cerebro “¡¿no pensarás que te voy a llamar cuando salga hacia el hospital?!” y sinceramente, que no lo dije con maldad, en mi planeta esa afirmación me parecía la más lógica del mundo. En el momento del parto quiero drogas, a mi doctora y al sr. Moderno para que me cuente qué está pasando mientras yo me dedico a cagarme en su maldito ADN.

Más silencio al otro lado del teléfono. Unos segundos después “¡Bueno! No te digo que vaya a entrar contigo en la sala de parto. Tú me envías un mensaje y nosotros vamos para allá. Nos quedamos en la sala de espera”. En mi mente se dibujó la escena, una colección de seres adultos correteando por el hospital como pavos sin cabeza. Sudores fríos recorren mi espalda cada vez que lo imagino.

“Ni de coña” le dije, para lo que recibí la respuesta “Soy tu MADRE”. Dato indignado por si no lo recordaba. Su enfado iba en aumento “Qué no, qué no. Qué no voy a avisar a nadie”. Toda esta conversación no le había sentado nada bien, pero el truco está en no achicarse y seguir para adelante, aunque te explote en la cara.

No sé cómo es en el resto de familias, pero si nosotros los dejamos meter las narices ahora, cuando se acerque el momento P, de parto, lo convertirán en el momento P, de psicótico. Nonononononono, ni de coña. Mejor poner límites ahora. Y cuantos más blogs leo, más razón veo que tenemos.

La información es poder, y pocas cosas tan poderosas como la FPP.

Y vosotras ¿qué hicistéis con vuestra FPP? ¿qué pensáis hacer? ¿Conseguisteis que la fecha quedara en una fecha probable o se convirtió en una fecha de paranoia programada?

Mi primer premio bloggeril: PREMIO LIEBSTER

Padres en prácticas me ha alegrado la semana no solo por otorgarme el PREMIO LIEBSTER sino ¡por acordarse de este blog! Mi primer premio, ¡estoy que no quepo en mi!

Liebster

Se trata de un premio entre bloggers, cuya finalidad es dar a concer otros blogs en este creciente comunidad contestando 11 preguntas y posteriormente nominando a 11 blogs más. Aquí las preguntas que me han entregado.

1. ¿Qué te llevó a iniciar el blog?

(Momento diván) Visto en perspectiva, creo que fue porque trabajo desde casa, con lo que a menudo me siento aislada, y no tengo embarazadas ni niños en mi entorno directo, no puedo levantar el teléfono y hablar con alguien en la misma situación que yo sobre cómo nos sentimos. Quería compartir mi visión sobre lo que me pasa y lo que me hacen pasar.

2. ¿Porqué el nombre del blog?

Estaba pensando en nombres para el blog, quería algo diferente porque todos esos nombre con “mimito”, “mami” y cosas por el estilo me dan mucha pereza y no me van para nada, cuando cierta señora muy morada me recordó que tanto el sr. Moderno como yo eramos unos hipsters. Y claro, lo que esperamos no puede ser menos que un proyecto modernillo.

3. ¿Qué es lo mejor de formar parte del mundo blogeril?

Compartir cosas que mi entorno directo no entiende y recibir un feedback que no habría soñado ni en un millón de años. Saber de mujeres (y algunos hombres) que comparten su visión del mundo y que no lo hacen en un halo de idealización, si se manchan de caca y mocos lo cuentan tal cual.

4. ¿Es tu primer blog o ya habías flirteado con uno antes?

Tengo varios blogs que siguen en mi cabeza pero que físicamente están abandonados. El más importante es mi blog profesional, sobre trabajos profesionales que he realizado y dónde empecé una sección de cápsulas sobre imagen y comunicación para emprendedores, que tuvo muchas visitas sin feedback y no le dediqué las horas necesarias para hacerlo despuntar.

5. ¿Qué te inspira a la hora de escribir?

Una andécdota, una conversación con el sr. Moderno o alguien que me dice una idiotez porque la última vez que pisaron una maternidad la televisión era en blanco y negro.

6. ¿Qué está resultando más dificil de la maternidad/embarazo?

Ahora mismo ¡superar el sueño! Siempre he sido dormilona, pero en estos meses aún los días en lo que me encuentro llena de energías, sufro ganas imposibles de dejarlo todo y echarme a dormir. Por suerte, tengo algunos proyectos tan chulos que supero esos momentos de debilidad. Energías ¿por qué me habéis abandonado?

7. ¿Qué te está aportando la maternidad/embarazo?

Perspectiva. Cuando todo bicho que camina sobre dos patas cree tener derecho a darte su opinión, aprendes a mantener la cabeza fría, a ver las cosas con distancia y no atacar a la yugular a la primera de cambio. ¿Vale la pena que me enfade? ¿No? Pues hacen un gesto de sí, sí lo que tú digas y paso a otra cosa.

8. ¿Ya has sufrido en tus carnes los topicazos que acompañan el ser padre/madre?

Topicazos sí, por ejemplo recibir consejos indeseados.

9. ¿ Te imaginabas así esta nueva etapa de tu vida?

No, me imaginaba bastante más desahogo económico. Pero sí he cumplido muchas de las condiciones que quería cuando llegara este momento, como trabajar desde casa y no tener que dar cuentas a ningún jefe.

10. ¿Qué te parece que cada vez más se vuelva a las antiguas tradiciones en maternidad?

No creo que se vuelva a las antiguas tradiciones, siempre ha habido mujeres que han optado por el colecho, aunque fuera una cosa tachada ¿cómo te vas a meter a la criatura en la cama? ¿es que no te llega para una cuna?, y mujeres que han preferido no dar el pecho aunque pudieran y contrataban a alguien que lo hiciera por ellas, si podían pagarlo. Pero hemos superado, como individuos, el miedo a hacer algo sin que sea lo hagan todos y a que los que van contra corriente no sean bichos raros.

11. Y ahora toca mojarse….¿qué es lo peor de la maternidad/paternidad/embarazo?

Que todo el mundo parece tener derecho a opinar sobre algo tan íntimo como tu propio cuerpo, ponte esta crema, eso de las estrías a ti no te va a pasar porque a mi me lo parece; y sobre qué tipo de maternidad tienes que vivir, como hacer o no hacer las cosas o como las tendrás que hacer en el futuro. No me gusta imponer límites, pero lo hemos tenido que hacer desde el minuto 1, porque si fuera por ciertas personas se meterían hasta en la cocina cada día.

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Ahora, según las normas, tendría que proponer a 11 blogs que sigo, pero en el repaso rápido que he hecho con el reader, todos los blogs que sigo ya tienen este premio -o quizás el sueño me ha impedido verlo bien-, así que ustedes me perdonen pero aquí me retiro, ya que no voy a proponer 11 preguntas nuevas al aire. Y si me he olvidado de alguien, que me lo diga y me perdone.