No soy una unicornio (I)

Una unicornio es como llamamos el sr. Moderno y yo misma a esas mujeres que llevan un embarazo de ensueño, sin hinchazón, cogiendo el peso justo, con energía imparable durante 39 semanas. Sacamos el nombre de la película What to Expect When You’re Expecting, no vayan a pensar ustedes que somos tan originales. En nuestra opinión modernil, la película no vale un pimiento -y yo le tengo especial manía a Matthew Morrison como actor, a quien parece que siempre le duela algo y se esté aguantando-, pero al acabar esos 110 minutos de personajes estereotipados en situaciones de dificultades ligth y problemas descomunales que se solucionan en pocas semanas, salimos con la idea de que algunas mujeres son unicornios y otras sencillamente humanas.

Todas tenemos algo de unicornio y todas tenemos algo de orco durante esas 39 semanas. Hoy me voy a centrar en mi top 3 de lo que me hace ser un orco no ser una unicornio.

Estoy igualita que una ceb, y si no me creeis mirad aquí: https://hipsterbebe.files.wordpress.com/2014/04/a9ea9-embarazadas.png mitos, unicornio, embarazada, piel, pelo y depilación

Estoy igualita que una ceb, y si no me creéis mirad aquí

  • El pelo divino de la muerte. Con la subida de hormonas de todos los colores, el pelo se vuelve un pelazo que ríete de los anuncios de Pantene, Fructis y H&S todo junto y bien revuelto. ¿Sí, verdad? Pues no. Yo no tenía mal pelo, -énfasis en tenía- mantenía con mi cabellera un entente cordiale y con una pinza y dos clips iba bien apañada, incluso los días indomables por la humedad de Barcelona hacía una trenza aquí y un clip allá y aguantaba un rato. Al principio no noté nada, pero a partir de la semana 12 mi pelo se volvió graso y apelmazado, muy amigo de la estática, un asquito solo lucible recién salida de la ducha. Eso fue hasta la semana 22, cuando noté que recogía menos pelos en la ducha y que ya no tenía esas sensación de pelo tan apelmazado, ahora más es manejable y brillante, pero no es lo que tenía antes de la preñez, porque cuando creía que esta metamorfósis me daría un descanso me encuentro… ¡qué tengo caspa! sí, caspa, un síntoma asociado de toda la vida a las embarazadas, léase la ironía. Me siento estafada, no te jode… tanta historia con las melenas espectaculares que prometían los libros sobre la evolución del embarazo que ya me veía meneando el buyate y la panza al tiempo que agitaba una espléndida cabellera ondulada, para esto, un pelo medianamente aceptable que me pide más cuidados que nunca, eso sí, brillante como prometen.
  • La piel de celebrity. En el número 2, tener una piel que te ciega de la luz que desprende. Te dicen que, de nuevo, gracias a la acción de 29254893 hormonas diferentes que generas, vas a tener una piel resplandeciente que te cagas. Que si las embarazadas tienen esa alegría en la piel, que si el acné desaparece… ¡otro mojón pa’a mi! Yo tenía una piel que no tenía nada de malo y mucho de bueno, lo que se llama una piel normal, sin zonas grasas ni secas. No voy a negar que me gustaba mucho mi piel, con un acné mínimo solo perceptible con la regla. Incluso en la adolescencia tuve pocos granos y nunca he conocido un punto negro. Pero toda esa alegría dérmica que me acompañaba pasó y durante meses he tenido la piel hecha una birria: granitos en mentón, mejillas y frente, reacciones por ponerme al sol, zonas grasas y zonas secas, irritación con el viento, labios cortados… ¿dónde está la piel de celebrity que prometen libros y revistas? Mi dermatóloga me aconsejó que no cambiara mis productos habituales. Durante el embarazo, gracias a las 124665424578878 hormonas citadas anteriormente, pueden surgir reacciones a productos nuevos o poco usados. De esta manera si cambias algo y las mejillas se convierten en cordilleras volcánicas puedes detectar qué ha provocado esa reacción.
  • La depilación de una diosa. En mis 31 años de vida he escuchado, por activa y por pasiva, que durante el embarazo no te crece el pelo, es decir que te libras de depilarte axilas, piernas, cejas y lo que os depiléis vosotras. Pues no sé vosotras pero yo soy un puto yeti alopécico. Tan pronto parezco un gatito, peludito y mullidito, ahí sí que me ha salido un pelo suave, largo y brillante, de película que da hasta gustito acariciar, como paso a tener una piel en las cachas que no he tenido en mi vida, suave sin intención de despuntar ni medio capilar, que da gustito pasar la mano porque no hay ni pelusillas, como un anuncio de esos donde una chica de sonrisa blanca florescente se pasa la slikepill como si fuera una experiencia mágica.

Hasta aquí mi top 3 de síntomas que me hacen un orco preñado. Más en la próxima entrega. Y entre tanto ¿cuál es vuestro top 3 de síntomas que os hacen un no-unicornio?

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17 comments

  1. Jajajajaaaa! Nunca he entendido eso que dicen del resplandor del embarazo. Yo me pasé meses, las dos veces, hecha un trapo y cayendome a cachos. Y aunque no me has preguntado, después de parir me pasé un mes sin poder sentarme. Comprate una almohadita de esas en forma de donut, con agujero. Me lo agradecerás (consejo no solicitado, lo sé, pero a mí me habría venido bien en su momento..).

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      1. Jaja por una vez que me dibuja una experta, aproveché la oportunidad de pasar por el quirófano sin dolor.. le di a Azuki una descripción básica y ella me dejó 10 veces más guapa jiji, no te creas que ese pelo Pantene es real!

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  2. En el top 1 ahora que comienza el calor suuuuuuper llevadero en Barcelona me he ganado unas piernas y pies de elefanta brutales, de momento se dejan ver tímidamente espero que no vayan a más…T____T
    Como bien dices yo tampoco noto el efecto pelo pantene que comentan, sigo con mi indomable melena.
    Y por último los cambios en la zona baja de nuestra anatomía…..ni comentarlo!!! >____<
    Tengo la teoría que los unicornios son burros con zanahorias en la frente, si te acercas seguro que ellas no son tan Legend!!

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    1. Jajajaja, zanahorias en la frente, jajajaja. No digas eso que tengo pensado hacer una entrada de lo que sí me hace ser una mujer unicornio que también me han pasado cosas buenas 🙂

      Justamente hoy me he levantado con un dolor de piernas y una hinchazón que no sé cómo ponerme :S ¿será el clima de esta ciudad?

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  3. Pues yo siempre había tenido el pelo liso y lacio y en mis embarazos se me empezó a rizar! Yo, que en mis años de adolescencia habría matado por un rizo! No eran exactamente los rizos soñados pero bueno, un ondulado desenfadadoooo… y un par de prominentes mechones blancos. Claro que igual no han sido los embarazos sino el tiempo que todo lo… reinventa.
    Qué risa con las celebrities y tu embarazo de orco. Y qué aburridamente monísimas que son las famositas. La pionera Demi Moore se inventó la pose “tapatetaybellopúbico” y el resto de tontícolas detrás a imitarla. De verdad. No entiendo por qué se tapán… ah! será para dejar algo a la imaginación y que sus fans anden por la vida preguntándose cuál será el color del pezón 🙂

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    1. Lo del pelo ondulado tiene su explicación por las hormonas también, se vuelve más fuerte y nosequé más. No conseguiste los rizos perfectos en plan Bisbal pero por el ondulado se empieza.

      Se taparán las teticas para demostrar que son pudorosas… eso o para que las revistas suelten la pasta cuando se decidan a vender el desnudo.

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  4. Yeti alopécico! jajajaja que me da algo jajaja
    Yo lo de la caspa lo he solucionado con champú para niños, ni especiales ni nada que después volvía. Pero con el de niños me va genial, se lo recomendó la doctora a mi madre, dijo que al ser más suave se quitaría la caspa y así fue.
    No creo que por esas tres cosillas dejes de ser un unicornio, a parte la ceb hacen trampas y todos lo sabemos.

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  5. jajajjaaa q bien m lo he pasado leyendo! Yo lo del pelo igual…. quería verme un pelo pantene y lo tengo panteonico! De la piel no m quejo de momento. Pero los pelos grrr m salen muchos mas de los indeseables. Me han timado. 😄

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  6. Pues yo también estoy otra vez con la caspa (¡me apunto lo del champú!), y con acné. Pero lo de la ausencia de pelos a mí sí me pasa. La adquisición de la almohada en forma de donut es un graaaaan consejo, doy fe.

    Yo en el número 1 de mi top pondría la mala h**tia constante. Con lo afable que soy de natural… en fin, que yo tampoco soy una unicornio, me acerco más al orco xD

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  7. jjajajaj, mira a mí lo del pelo también me pasó, lo tenía peor que nunca y hasta me lo decían. Muy revuelto, feo, sin brillo e imposible de alisar. No me salió más vello, pero al final del embarazo, como no podía ni verme las piernas… Yo de cara tampoco me veía más guapa, más bien con una cara pan alucinante… jajaja. Así que otra que no es unicornio. ¡Ánimo! Me quedo por aquí ha reírme un poco.

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