No me sobrealimentéis

Tengo la teoría de que al dar a luz se te suelta alguna hormona en cantidades ingentes que produce pánico a la nevera vacía. Suficiente para que dure para toda la vida con tus hijos y nietos.

Esta teoría viene de la observación global de las madres, pero en especial de la mía, que vive con miedo de que, en su mesa, 500 gramos de pasta por persona sean poco y salgas de allí con hambre. El problema es que no puedes sentar un precedente, si un día por pura gula, te metes 1 kilo de arroz la próxima vez que no cumplas te acusará de ser un mitja merda no cumplir.

Hasta ahí todo normal, es mi madre, si no lo hiciera me preocuparía.

Pero entonces un día te quedas embarazada y el mundo entero pierde la chaveta.

Lo de comer por 2, solo me lo han dicho en broma, es una leyenda urbana que afortunadamente ya pocos creen. Pero que tienes que comer más sí que te lo aplican sin perdón. Cierto es que se aumenta la ingesta de calorías en unas 400 diarias. Así que una tiparraca dulce modernilla como yo, pasa de las 2000 kc a las 2400 kc. Pero no quiere decir que esas calorías extras se consuman de una sola vez.

No me sobrealimentéis. Embarazo, consecuencias, leyendas urbanas, comer, calorías

© hipsterbebe, 2014

Hace unas semanas, en una extraña comida familiar fuera de casa, cosa que podría pasar a los libros de historia familiar porque puedo contar con los dedos de una mano las veces que he comido en un restaurante con mis padres, tras múltiples insistencias para que compartiera plato con todos los comensales puse freno haciendo alarde de mi elegancia soltando un ¡qué no me quedo con hambre, coño! El mensaje llegó a Houston y al piso de arriba del restaurante sin problema. Minutos más tarde llega el turno del postre y a una de mis tías, que estaba sentada justo delante de mi, le traen un helado de kilo, antes de que el plato tocara la mesa me lo plantó, literalmente, debajo de la nariz soltándome un “come, que te vas a queda con hambre”. Esta mujer no está ni en Houston, vive en Marte y el mensaje le había llegado con interferencias.

Vamos a ver, ¡qué no soy Obelix y tengo mi propio postre!

Es difícil. Supongo que sabes que alguien está embarazada y tienes que ofrecerle comida, será uno de esos genes que se activan para la supervivencia de la especie. Algo se enciende en nuestra parte más primitiva y no podemos dejar de ofrecer nuestro plato. Pero… es que hacía un momento había hecho una sentencia en firme.

Hay cosas que me apetecen más que otras. Puedo tomar una ración más grande de tarta o merendar un kilo de fruta. Pero no porque coma más de lo que me gusta tengo que comer más de todo. Si un día como un bistec de kilo, no significa que me vaya a comer la misma cantidad de pollo frito con toda su guarnición aceitosa de pimientos. Lamentablemente, esta postura de lo que me apetece sí y lo que no me apetece no, decepciona a la audiencia y cuando comes en compañía de alguien miran tu plato con desilusión y siempre, siempre, siempre acaban preguntando ¿quieres un poco más?

A vosotras ¿os atiborraban en contra de vuestros deseos u os daban ataques de hambre y arrasábais con todo?

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15 comments

  1. ¡Las dos cosas! Yo tengo hambre todo el tiempo, pero lo de zamparme 1 kg. de carne a la hora de comer, como que no. Mi suegra, la buena mujer, no lo entiende. Cuando hablo con ella por teléfono no me dice “come bien”, me dice “come”, directamente. Debe de pensar que hago huelga de hambre cuando no me ve nadie…

    También te digo que desde que tuve a L también sufro de pánico a la nevera vacía xD

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    1. “Niña, come” seguro que te lo dicen a todas horas. Hay gente que si no ve a una embarzada siempre con algo en mano para comer se piensan que nos moriremos de hambre, o que la descendencia nacerá con kilo y medio.

      Ya lo veo venir, pariré y me lanzaré a llenar la nevera y a meter paquetes de galletas en la mochila del sr. Moderno, a llevar zumos en el bolso y a pensar “no tengo nada para cenar”.

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  2. A mi no me molestaron mucho durante los embarazos, más que nada porque soy muy poco sociable y veía a poca gente jaja! Y tampoco he molestado nunca a una embarazada, que yo sepa.
    Pero confieso que tengo mucha hormona de esa que te hace acumular comida, soy una diógenes de la despensa… 🙂

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    1. Está claro, parir y acumular comida van de la mano.

      No es que te quieran molestar, es que sienten el impulso de hacer el avión para alimentarte mientras dicen “este avión va a aterrizaaaaaar, ñiuuuuuuu”. Muy apropiado a mis 30.

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  3. a mi las dos, me atiborraban y me atiborraba yo. Asi me fue…. acumulando kilos 🙂 Pero a la gente le gusta demasiado tratar como “enfermas” a las embarazadas, decidir por ellas y “cuidarles” como ellos creen que es mejor. Animo, paciencia y cuando ya no puedas mas ponte seria con ellos 🙂 Un beso

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  4. Tenía pendiente este comentario pero es que me da miedo hasta admitirlo.
    Mi madre me ceba ahora sin estar embarazada, no quiero saber lo que hará cuando le esté. Ni siquiera vivo con ella pero nos carga de tapers y bolsas cada vez que vamos. Y no se te ocurra decir que te gusta algo o tendrás 20 raciones par ale día siguiente. Miedo!

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  5. Acabo de encontrar tu blog y la verdad que me siento en total acuerdo con vos…Gracias a dios todavía no tengo ese hambre que me haga meterme todo lo que encuentro, pero la gente piensa que es su deber cebarme como si fuera pavo de navidad -_- . Me cansé de explicarles que a mi la dieta no me va, si tengo hambre como, pero que ya estoy satisfecha!!!

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