Espacio personal interrumpido

Las personas tenemos un espacio personal mínimo, es el espacio que dejamos entre nosotros y otra persona, el espacio en el que nos sentimos cómodos y seguros. Lo tenemos todos, seamos de dónde seamos. Puede ser más o menos corto, pero por sociedades se puede establecer una media estándar. Por ejemplo, las sociedades mediterráneas tienen el espacio personal justo para que puedas extender el brazo y coger el hombro de la persona que tienes al lado. Las sociedades nórdicas tienen el espacio suficiente para dar la mano extendiendo el brazo. Tocarse más allá de estos patrones es extraño, incluso cuando damos dos besos para saludarnos o despedirnos mantenemos una distancia y luego recuperamos la distancia media. Los que rompen esta distancia o nos tocan más allá del saludo o el apoyo en el hombro o brazo son considerados tocones.

Toda esta teoría tan hermosa se cae cuando se te empieza a marcar la barriga.

Según Bebes y más el peso que se gana durante el embarazo se distribuye de la siguiente manera:

  • Volumen sanguíneo: 1,3 kg.
  • Pecho: 0,4 kg.
  • Útero: 1 kg.
  • Feto: 3,4 kg.
  • Placenta: 0,7 kg.
  • Líquido amniótico: 0,8 kg.
  • Grasa: 3,5 kg.
  • Líquido retenido: 1,5 kg (aunque puede llegar a los 4,5 kg).

No sé vosotras, pero yo no veo en ningún sitio el kilo de imán que genera esa tracción solo controlable por unas pocas personas para completar el binomio mano-barriga.

Espacio personal interrupido. No me toques la barriga, si te digo que no me gusta.

Espacio personal interrupido u os vais a llevar dos hostias cada una.

Porque de repente la vecina del 5º que te miraba con cara de pocos amigos desde que montaste una pequeña fiesta un sábado noche que se descontroló y acabaron apareciendo 60 invitados que no se marcharon hasta las 5 de la mañana por una tontería de nada que ocurrió en el pasado, ahora te mira con ojitos tiernos y se acerca con la mano extendida, hacia tu barriga, en cámara ultra rápida, imposible de ser detectada por el ojo humano. ¡ZAS! tienes la mano de una persona que no te podría importar menos e incomodar más, sobre de tu incipiente barriga.

Si estuviera de 8 meses, con una barriga que no me cupiera en el cuerpo y en lugar de subir en ascensor necesitara un montacargas, supongo que en ese momento las manos pueden sufrir una mayor tracción irrefrenable y querer tocar el cuerpo de la minimodernidad a través de mis carnes. Pero cuando no se tiene más barriga de la que tengo yo ahora ¿qué esperan tocar? No están tocando un bebé, me están tocando a mi con un feto de dimensiones liliputienses. Por fuerte que aprienten sus manos contra mi, no van a notar más movimiento que el de mi mano hacia su cara en forma de bofetada.

Mi consejo es que dejes claro, con mayor o menor delicadeza, tus preferencias. Yo lo sigo intentando, tampoco soy un ogro, hay gente que se da cuenta de su osadía segundos después de meterme mano. La cosa funciona así:

  1. Se acercan con mano temblorosa,
  2. acarician durante 3 segundos,
  3. entonces apartan la mano a la par que levantan la mirada pidiendo perdón porque no me han preguntado si lo podían hacer.

Puede que sea la mano temblorosa, los escasos 3 segundos o las palabras de perdón, o los tres factores, pero a estas personas, les perdono el error explicándoles que no me gusta, pero que no les voy a arrancar la cabeza. Y de paso el resto de la concurrencia se entera y da un paso atrás mientras esconden las manos tras la espalda.

La semana pasada me puso de especial mala leche una anécdota, en un intento de elegancia gafapastil, cuando llegué a una fiesta de cumpleaños le dije a alguien que se acercaba con la mano extendida + mirada a la barriga + avance decidido, que me incomodaba que me tocaran. ¡ZAS! Dos manos en la barriga y respuesta fue “ah, ¿qué te duele cuando te tocan?” Mi cara de idiota máxima y mirada de incredulidad ¿no te a cabo de decir que NO me gusta?, me aparté en dirección al cuarto de baño lanzando una bomba de humo en modo ninja. Afortunadamente allí estaba el Sr. Moderno para explicar que incomodar significa “no me hace maldita gracia”. Desde el cuarto de baño escuché como una de las propietarias de las manos decía, para su séquito, que cuando ella estaba embarazada le encantaba que le tocaran “¡toca! ¡toca!” dice que exclamaba. La sangre no llegó al río y nadie más intentó tocarme la barriga. Yo estaba dispuesta a repartir tortas al siguiente que lo intentara, las reservas de finura se me habían acabado.

Y a vosotras ¿os gustaba o molestaba? ¿de qué escuela creéis ser?

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15 comments

  1. Bomba de humo o flatulencia preñil? jijijiujuju

    estoy contigo, las barrigas no se tocan hasta los 8 meses por lo menos, a partir de ahí… budita, budita, dame platita, a sobar los décimos de la lotería! 😀

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  2. Ah, ¡te lo advertí! Es odioso, odioso de verdad. Pues siento decirte que cuando la minimodernidad salga al mundo exterior pondrán sobre ella esas manos que no sabes dónde han estado antes, y entonces sí que querrás cortárselas y hacérselas tragar. QUE NO SE TOCA, COÑE.
    Ánimo 🙂

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  3. Me acabo de acordar de una anécdota de una gran amiga mía muy ilustrativa de las cotas que alcanza la estupidez humana con esto del tocamiento de barrigas: había cogido unos kilillos de más que se le habían alojado todos juntos en la zona abdominal. Pues estaba tan ricamente en la terraza de un bar (ojo al dato), a las tantas, con un pitillo en una mano y un cubata en la otra, cuando aparece una conocida que se le acerca con la mano extendida y sonrisilla bobalicona diciendo “¡Aaaaayyy!”. Pues si no le lanza mirada asesina y le dice NO, se la toca. Es que es para flipar…

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  4. Hay tocamientos y tocamientos….una caricia fugaz no me molesta pero es que hay cierta persona que me soba como quien busca petroleo!! Eso si que es superior a mi!!! Ánimos con la panxeta!

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    1. Llevan un tocólogo dentro, a ver si por el tacto te pueden decir que tal va… A mi me molestan las formas y que hay quien se pega un rato sobando y te hablan mientras siguen frota que te frota ¡Quita bicho! eso no es una caricia ¡es meter mano!

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      1. Eso, eso. Las caricias bien, pero los sobamientos ni olerlos! Yo creo que se piensan que llevan un escaner tipo super, les tendré que decir que el crio va sin código de barras….😒😒😒

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  5. Tengo la suerte de ser un libro abierto y en general nadie quiere nada conmigo, no creo que vayan a tocarme mi barriga (también y sobre todo, porque ya tendré yo mis manos en ella puestas para que no tengan resquicio en el que tocar).

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  6. A mi no me gusta sobar barrigas, me dan muchos nervios y como dices, siento que invado el espacio personal, no se cual será la situación cuando me embarace, pero siento que me pasara igual que a tí y tampoco me voy a callar, que se toquen la suya!!… jajajajaja.. o al menos que pregunten!!!!

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